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OBJETIVO GENERAL: Mejorar las condiciones educativas, culturales, de producción, organizativas y de representación social de las comunidades indígenas de Roraima.
OBJETIVOS ESPECIFICOS: Reconstruir y mejorar las dependencias que fueron destruidas en el incendio de 2005 permitiendo así que continúen las actividades educativas y de formación de la Escuela Técnica Agrícola de Surumú.
BENEFICIARIOS: Jóvenes indígenas de diferentes etnias participantes del CIR. Son jóvenes de entre 16 y 25 años, que son enviados por las comunidades respectivas para ser formados.
- Directos: 70
- Indirectos: 55.000 (el total de la población indígena de la zona)
El área indígena de Raposa, Serra do Sol, está situada al Nordeste de Roraima, estado limítrofe con Venezuela y tiene una población indígena significativa, aproximadamente 25% de la población total estatal, la más elevada porcentualmente de Brasil. Desde los años 70, las comunidades indígenas, desposeídas de sus tierras desde la época colonial, vienen articulando un proceso de auto organización y unión en la defensa de sus derechos y de su vida, que pasa decididamente por la recuperación de la tierra y el derecho a producir y vivir en ella de forma autónoma. Este proceso desembocó en la creación del Consejo Indígena de Roraima (CIR) comprometido con la defensa de los pueblos indígenas, su educación y desarrollo y con el reconocimiento de los territorios ancestrales como tierras indígenas. El CIR, junto con la Diócesis de Roraima, dieron los primeros pasos para la creación de una escuela de formación indígena, la Escuela Surumú, actualmente llamada Centro Indígena de Formación y Cultura Raposa Serra do Sol, que en 1997 se constituyó en Escuela Secundaria, y de formación técnica agropecuaria para los indígenas de la región.
Desde entonces, por la única Escuela Técnica Agrícola para Indígenas de Brasil pasan más de 50 alumnos cada año. Su titularidad está siendo transferida de la Diócesis de Roraima al Consejo Indígena de Roraima (CIR), donde los líderes indígenas iniciaron y consolidaron el movimiento indígena y donde se formaron la mayor parte de los profesores indígenas que actualmente asumen la educación escolar de las comunidades. En los últimos años, grupos ligados al poder económico y político contrarios a los derechos indígenas definieron como objetivo de sus acciones la Misión Surumú, concretamente el actual Centro de Formación y Cultura Raposa Serra do Sol y terminaron quemando y destrozando las instalaciones. Manos Unidas, que colabora desde hace años con el CIR, ha apoyado también la reconstrucción de la escuela.
Mario Nicasio, Coordinador del Centro Indígena Raposa Serra do Sol, obtiene la máxima calificación en la Universidad.  |
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| Puesto en el Índice de Desarrollo Humano |
Nº 19 (ALTO) |
Nº 69 (MEDIO) |
| Población |
41.184.085 |
191.341.355 |
| Esperanza de vida al nacer |
79,3 AÑOS |
72 AÑOS |
| Tasa alfabetización adultos |
98% |
88% |
| Tasa neta de matriculación en Educación Primaria |
99% |
97% |
| Tasa neta de matriculación en Educación Secundaria |
97% |
75% |
| Gasto público en educación (% PIB) |
4,5% |
4,1% |
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Brasil: desafío educación
Brasil, junto a Bagladesh, China, Egipto, India, Indonesia, México, Nigeria o Paquistán, forma parte del grupo de países más populosos del mundo, que se han comprometido a encarar la educación como factor clave para el desarrollo.
Esta gran nación del Sur de América presenta un enorme potencial que se ve limitado por la persistencia de enormes desigualdades y la discriminación hacia algunos sectores de la población.
A pesar de que la proporción de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza ha disminuido, casi un tercio de los brasileños vive en la miseria, según las estimaciones más recientes. Las desigualdades tienen en Brasil componentes estructurales que están relacionados con un pasado caracterizado por un modelo de organización social altamente estratificado, en el que la esclavitud representó un papel importante y por la perpetuación de privilegios de clase a lo largo de los diversos regímenes políticos.
Por ello, son estas cuestiones de desigualdad permanente las que se encuentran en la raíz de los grandes desafíos a los que se enfrenta Brasil en su búsqueda del desarrollo humano. Entre esos desafíos se encuentran la erradicación del analfabetismo, la mejora de la calidad de la educación y la generalización del acceso a las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones.
La brecha educacional entre hombres y mujeres ya ha sido invertida en Brasil, y, además, las mujeres y tienen cada vez más presencia en la fuerza laboral.
La población indígena de las regiones del Norte y del Nordeste son las más pobres del país. E informes publicados recientemente así lo avalan: las discriminación contra los indios y la y la población negra persiste en la sociedad brasileña.
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