Un mensaje de esperanza desde el Chad
Miguel Ángel Sebastián, obispo de Laï, en Chad, ha enviado esta carta, con el objetivo de dar las gracias a cuantos le ayudan a mantener las numerosas iniciativas sociales que la Iglesia ha puesto en marcha en la citada diócesis.
Laï, miércoles de Pascua de 2008
Queridos amigos:
Aprovecho este tiempo de Pascua para escribiros de nuevo y desearos felicidad y paz. Que el Señor resucitado os llene de su gracia, así como a vuestros seres queridos.
La Resurrección me hace pensar que, como Cristo ha vencido al pecado y a la muerte, también nosotros podemos, a nuestra manera y con nuestros medios, seguir luchando para que en nosotros y alrededor nuestro haya más vida y menos muerte, más paz y menos guerra, más alegría y menos tristeza, más esperanza y menos desesperanza o desánimo.
Una de la misiones del obispo es la de ser testigo de la esperanza. El obispo, que es ante todo pastor, tiene que dar esperanza, ánimo, consuelo, a todos aquellos que lo están pasando mal. Eso, con sus palabras optimistas, llamando a la esperanza a pesar de todo, y con sus actos, trabajando a pesar de todos los obstáculos y a pesar de que todo parezca, a veces, negro alrededor de él, pues los pobres, los marginados, los pequeños, los enfermos, lo necesitan. Esto es importante, sobretodo, en el Chad. Como ya se lo decía a algunos, me choca ver a tanta gente desanimada, desesperada, en particular en estos momentos de crisis por los que atraviesa este país. Por eso nosotros seguimos con nuestra misión evangelizadora y nuestros proyectos sociales; hay que dar motivos para seguir esperando.
Actividades de la Semana Santa
Los últimos días he estado ocupado con la Semana Santa:
El martes santo celebramos la misa crismal en Laï, con casi todo el personal apostólico de la diócesis (todos los sacerdotes, casi todas la religiosas y los cooperantes o laicos expatriados); ese es uno de los pocos momentos en que nos encontramos casi todos e intercambiamos noticias. Además, todos los sacerdotes concelebran con el obispo; otro momento parecido es el día en que hay una ordenación sacerdotal, pero eso no es todos los años; este año sí que será posible; si no hay sorpresas del ultimo minuto, ordenaré un sacerdote el día de Cristo Rey.
El jueves santo me fui a una parroquia (la más extensa de la diócesis) para dar una mano al párroco, que está solo como sacerdote. Estuve celebrando en el centro. El viernes fui a un sector adonde aún no había ido de visita; la coral me esperaba a la entrada del pueblo para acompañarme, cantando, hasta la capilla. En la celebración no sólo participaron los católicos, sino también protestantes y otros curiosos. ¡En el momento de venerar la cruz, allí fueron todos! El sábado fui a otro sector y el domingo celebré en el centro solamente. Tenía que ir a otro sector, bastante alejado, pero los cristianos enviaron a alguien a decir que el obispo no fuese, pues no iba a encontrar a los cristianos, ya que había cuatro "entierros", y no habría gente en la misa. Aquí los "entierros" duran tres o cuatro días y toda la gente va. El que no va es sospechoso, y como no hay muerte "natural", se corre el riesgo de ser acusado, o entonces el muerto se puede enfadar y hacer daño al que no va a su entierro; o al menos van por solidaridad con el muerto y su familia.
En estos días hay muchos catecúmenos que son bautizados, sea en la vigilia pascual (cada día se hace menos, pues como no hay luces, algunos hacen mucho ruido y molestan), sea el día de Pascua o en los días que siguen. Algunos son bautizados en el río, como es el caso de Laï.
Dentro de poco tendremos en Sarh el Foro nacional de jóvenes: unos mil jóvenes católicos que se juntaran para dialogar sobre su vida y su futuro, para celebrar su fe. En la diócesis tenemos en este momento los Foros de catequistas a nivel parroquial, y a nivel diocesano lo haremos en mayo: queremos escuchar a los catequistas y con ellos encontrar las soluciones para salir de la crisis por la que algunos atraviesan, pues siguen siendo voluntarios y no muy “reconocidos”.
Actividades sociales
Por lo que respecta a nuestras actividades sociales, os diré que vamos adelante con ellas, pues como os decía tenemos que dar ánimos a los demás trabajando a pesar de la situación social y política, y de los obstáculos que van surgiendo de vez en cuando.
El hospital S. Michel recibe cada día más enfermos. Ahora se ha tenido que abrir el tercer pabellón. La llegada de un médico cirujano chadiano ha dado confianza a la gente y las operaciones aumentan. También la presencia de los oftalmólogos aragoneses ha dado prestigio al hospital. La gente sigue preguntando cuándo van a venir. Desde hace unos días tenemos también la radiología. Un radiólogo italiano, hermano de nuestra ecónoma diocesana, ha venido a montarla. Ahora estoy buscando un radiólogo.
Las actividades del centro “Talita kum”, con los niños disminuidos físicos, continúan; además de prepararlos para la operación (el próximo grupo de traumatólogos llega en abril), los enviamos a Moundou para los aparatos ortopédicos (ayer fue un grupo de una decena), ahora damos unos cursos de repaso para ayudar a los que quieran venir a no retrasarse en la escuela.
Siguen también las actividades con los afectados e infectados por el SIDA. Con los huérfanos de Laï que ayudamos, hice un pequeño encuentro para conocernos y pasar uno rato agradable juntos comimos e hicimos unos juegos con premios. Se fueron contentos, yo también, aunque un poco triste de conocer algunas situaciones extremas. Lo mismo haré con los niños de Kelo a primeros de mayo.
Las Cajas de ahorro y crédito la Inmaculada van viendo el día, por el momento en Laï, Bere y Kelo. Ya se han celebrado las asambleas generales para aprobar los Estatutos y Reglamento interior, ya tenemos al personal que va a trabajar en ellas, y esperamos poder abrirlas al público a mediados de abril, después de dar una formación teórica y practica al personal, y recabar la autorización de parte de las autoridades. Es un proyecto muy bonito que, gracias a la ayuda recibida de Aragón, ayudara mucho a la gente.
Por supuesto que las escuelas primarias siguen funcionando con seriedad, así como el Colegio técnico S. José de Kelo. También las otras actividades educativas, sanitarias, de promoción humana, pero no puedo hablar aquí de todas.
Como es gracias a vosotros que todo esto va adelante para ayudar a la gente de esta región a ponerse de pié y participar en su propio desarrollo y en la construcción de un Chad nuevo, os quiero decir GRACIAS y que Dios os lo pague. No pongo el nombre de cada uno, pues sois muchos y me olvidaría de algunos.
Que el Señor resucitado os conceda su gracia y su paz. Que ésta sea para el Chad una realidad lo más deprisa posible.
Con mis más cordiales saludos, Miguel Angel
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