ECOS DEL SUR    21 de agosto de 2007        

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Testimonio desde la Misión de Zway, Etiopía

Un futuro diferente gracias a la educación

       

Un año más hemos terminado los diversos cursos escolares en Zway... Este año ha sido muy significativo por diversos motivos... Fue emocionante el día en que, los que terminaron 8º, nos invitaban a la ceremonia del café (es el primer año que tenemos alumnos en este nivel)... era increíble el escucharles los distintos recuerdos, ya que todos los alumnos han pasado por el proceso de alfabetización... son todos niños y niñas que, antes de llegar a la misión, no hubiesen tenido un futuro muy distinto al de “la calle” ya que ninguno sabía leer ni escribir... Todos recordaban cuando comenzaron hace 7 años las clases de alfabetización, en un contenedor,... y cómo han visto el milagro de la construcción de la escuela, primero de alfabetización y luego de Primaria... Es la generación testimonio de los milagros… del paso de un contenedor a una escuela hecha posible gracias a la generosidad de tantas personas... Y les parecía mentira que, después de 7 años, no seguirían con nosotros. Era increíble el verlos repetir a coro “abrid la Secundaria”... y, algunos, un poco más resignados, decían... “está bien, dos años a la escuela pública pero luego volveremos al College”

También acabamos el curso escolar de la Escuela Superior de Informática y Moda (College). Y ahora, durante estos dos meses, los estudiantes de informática y de moda se encuentran haciendo las prácticas en las diversas empresas... ¿podéis creer que son varios los que ya han firmado un contrato de trabajo antes de acabar las prácticas? Es increíble. Nos dirigimos a una de las empresas nuevas porque uno de nutros antiguos alumnos está trabajando allí, y ¿podéis imaginaros la respuesta del director general?: “Mandadme al menos un par de ellos porque así uno seguro que lo contrato para trabajar”. Es un milagro el pensar cómo la situación de tantos jóvenes cambia radicalmente después de la formación recibida en nuestro College.

Y, continuando con nuestros chavales de Magisterio, también recordamos el día de su graduación... era increíble ver a chavales de familias paupérrimas, en su mayor parte venidos de los poblados, que para ese día habían conseguido sus mejores vestidos prestados por alguien... y, con su toga y su birrete, parecían las personas más importantes del mundo... Era increíble ver el teatro lleno con sus familias que, al acabar, se acercaban a abrazarnos y nos repetían “galatoma” (que quiere decir gracias en oromo)... era impresionante el escuchar las palabras del gobernador que, repitiéndolo en inglés para que quedase claro a todos, decía “Gracias a Mary Help no solo por la gran labor educativa que están haciendo en Zway desde la infantil hasta el College... gracias, también y sobre todo, por el trabajo de desarrollo integral que están haciendo en los distintos poblados: el agua, la escuela, el dispensario... realmente las hermanas están cambiando la vida de nuestras gentes”.

Al día siguiente de su graduación vivimos otro día importante: nosotras sabíamos que muchos de los chavales que habían acabado Magisterio vivían muy lejos... algunos de los poblados los conocemos pero, había un buen grupo que vivían en un área al otro lado del lago donde nosotras no habíamos estado nunca. Así es que, con el nombre de sus poblados en mano, decidimos ir a ver si encontrábamos algunos. Eran las dos de la tarde cuando salimos con el coche... y, con gran sorpresa, a unos 20 kilómetros de la misión encontramos a uno de nuestros chavales que caminaba desde muy temprano, con la bolsa en el mano, con la esperanza de llegar a la noche a casa... así es que, se montó en el coche, y continuamos nuestro camino... De nuevo un poco más adelante, otros dos, y otros dos... Al final terminamos nuestro viaje (con los 5 chavales en el coche) en la cabaña de Zenebech, donde otra alumna acababa de llegar porque la familia le esperaba con una “gran fiesta”...

Para mi fue increíble el pensar cómo nuestros alumnos venían desde más de 35 kilómetros de distancia... el encontrarme con esa alumna en la cabaña de Zenebech cuando la había siempre visto frecuentando nuestras aulas... el pensar para ella un futuro diferente gracias a la educación recibida... y, de nuevo... LOS MILAGROS SE HACEN REALIDAD.

Desde aquí nuestro GRACIAS por participar en estos sueños que se hacen realidad... En el nombre de tantas personas que viven en los distintos poblados y tantos niños y jóvenes que frecuentan nuestra escuela... GRACIAS de CORAZÓN.

Nieves Crespo y la comunidad de Zway

MANOS UNIDAS APOYA VARIOS PROYECTOS EDUCATIVOS Y NUTRICIONALES EN LA LOCALIDAD ETÍOPE DE ZWAY.


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