| ECOS DEL SUR 21 de febrero de 2005 | |
|
República Democrática del Congo ÁFRICA (Lubumbashi) ¡¡¡MENUDO SOCOLLÓN (*) !!! - - (* ) En Costa Rica: sacudida violenta ¡Hola a todos y todas, bendiciones por todos los rincones! Hoy estoy aquí de nuevo escribiéndoles. Hoy, una vez más, Dios me ha "socolloneado" fuerte. Me ha pasado algo muy particular esta mañana y mi mente y corazón están en un estado de... no sé cómo expresarlo. Salí temprano para quedarme hoy en la tienda. Todo tan normal. De pronto entra un chico que trabaja con José Antonio(de Ekumene) y deja algo dentro (normalmente hace eso para no pasearse con las cosas de aquí para allá cuando tiene varios mandados que hacer en el centro de la ciudad). El chico salió y yo seguí en lo que estaba. (Resulta que este chico padece de ataques epilépticos, le pasa eso desde la vez que Mobutu mandó matar a un montón de universitarios que reclamaban sus derechos (lo que se conoce aquí como "la masacre de los estudiantes" de 1991). A este chico le entró una bala en la cabeza, perdió un ojo y tiene una cicatriz bastante notable en la frente... pero sobrevivió y ahora intenta ganarse la vida de alguna forma) Como os decía, el chico salió de la tienda y a los 10 ó 15 minutos, creo, levanté la cabeza, miré hacia afuera y vi a alguien tirado en al acera. Me levanté inmediatamente -como si tuviera un resorte en el trasero- y las piernas me empezaron a temblar (yo soy muy "poquita" para estas cosas, no sé qué hacer), pero algo tenía que hacer porque nadie se le acercaba... Salí corriendo y llamé a José Antonio (en momentos como este, le doy gracias a Dios de que existan los teléfonos celulares). ¡Nadie hacía nada, nadie se acercaba a ayudarle! y yo no entendía nada. Me acerqué, lo toqué y vi que balbuceaba. Al darle la vuelta vi que tenía babas en la cara, entonces supe que era un ataque de epilepsia. La gente se empezó a arremolinar a nuestro alrededor; unos querían ayudar y otros curiosear. A mí se me aflojó todo el cuerpo porque no sabía si había que ayudarle a moverse o dejarlo ahí (aquí no hay Cruz Roja ni bomberos ni nada). Los minutos se hacían eternos y José Antonio no llegaba. La mamá del muchacho, que había llegado a la tienda, sacó un trapo para hacerle viento porque la gente decía: "pepo, pepo" (que significa aire o viento). De pronto apareció un grupo de chicos de la calle (cada vez más numerosos en Lubumbashi), uno de los chiquillos cogió el trapo y comenzó a hacerle viento. Intentamos entonces con ayuda de otro muchacho y un policía que estaba ahí, darle la vuelta y colocarlo en otro sitio... Y fue en eso momento donde sentí muchas ganas de llorar y la al mismo tiempo ternura... no sé cómo describirlo exactamente: El chiquillo de la calle que estaba con el trapo, comenzó a limpiarle las babas al chico, como si fuera una madre o padre amoroso que ama tanto que no le importa nada, que no le importa el "qué dirán", que no tiene prejuicios y que no está bloqueado por el miedo. El chiquillo lo limpió bien, le quitó también un poco de tierra que tenía en la frente... Ese chiquillo rechazado por la sociedad, que se droga para no sentir que está vivo y evitar sentir su dolor. Ese chiquillo tuvo el valor de tocarlo y de limpiarlo, tal vez porque ese chiquillo también ha vivido en carne propia lo que es ser rechazado por una serie de prejuicios que tenemos todos, creyéndonos mejores, sanos, inteligentes, con todo. No digo yo que eso sea malo (hay que dar gracias a Dios por eso) pero también aprender de los más humildes. Finalmente llegó José Antonio, metimos al chico en la tienda y esperamos que se le pasara. Luego él lo cogió y lo llevó a casa. Mañana irán de nuevo al médico. Eso es todo, solo quería compartir con ustedes, que los quiero tanto, estas cosas que me hacen reaccionar y salir de mi acomodamiento... Un beso de pez y un abrazo de oso, Dios les bendiga, los quiero un montón!!! Yen (Yendri es una jóven de Costa Rica que desde hace 2 años colabora como misionera seglar en RDC, trabaja en un proyecto de promoción de la mujer, y la tienda de la que habla se llama "Nyumba Yetu" (Nuestra casa en swahili) y fue financiada por Manos Unidas para facilitar la venta de los productos (costura y tricot) que fabrican las mujeres). |
||
|
|||||