| HABLANDO CON ... 23 de octubre de 2007 | |
|
La misionera Vicenta Llorca trabaja en la promoción y desarrollo de la mujer etiope |
“África no es la misma, ha cambiado mucho. Los africanos son gente que quiere avanzar, transformarse, ponerse al día y conservar la mejor de su identidad y tradiciones”, explica con serenidad Vicenta Llorca, misionera comboniana de 64 años, natural de Valencia, que lleva 36 en África, primero en Eritrea y ahora en Etiopía. Vicenta es lo que se dice una experta en el continente de la negritud, y rezuma amor por el pueblo africano. De sonrisa abierta y rostro bondadoso, visita Manos Unidas cuando está a punto de regresar a la misión, después de unas vacaciones con la familia a la que no veía hace años.“Sin Manos Unidas, nos dice, no hubiéramos podido ampliar la casa donde celebramos cursillos, reuniones y clases; ni tener el coche para visitar a las gentes de los poblados, ni promocionar a 3.500 mujeres”, cuenta Vicenta, que es la responsable directa de un proyecto que durará 3 años, y que con una financiación total de 110.000 euros, engloba diversas iniciativas. “Hace 4 años llegue a Wolega, localidad al Oeste de Addis Abeba, donde abrimos una casa. Nos miraban con recelo porque hay mayoría ortodoxa y muchas sectas protestantes y musulmanes, pensaban que queríamos hacer proselitismo”. “Ahora, sonríe al decirlo, saben que nuestra labor es ecuménica y buscamos la promoción integral de mujeres y hombres. Y que estamos abiertas a todos (…) No se trata de imponer nada, sino de hacer ver a los lideres y a la gente que queremos caminar juntos y ayudar a la Promoción y Desarrollo de la mujer etiope y con ello de toda la sociedad” “En Etiopía hay que distinguir entre la mujer de las ciudades y las de poblados y zonas rurales”, aclara. “Estas últimas son las que necesitan más ayuda porque viven en gran atraso, con escasos recursos, dedicadas a los hijos y sometidas al hombre” “Por eso nuestro proyecto se dirige fundamentalmente a ellas”, comenta. Y con entusiasmo describe alguna de las iniciativas “Hemos ampliado la sala donde nos reunimos con los líderes de la región, tanto hombres como mujeres, para explicarles nuestra labor, educarles en la igualdad de género, y en el compartir conocimientos los unos con los otros”. “Y también hemos preparado el terreno de delante de la casa, formando pequeñas parcelitas para las clases de agricultura a las mujeres para que aprendan a cultivar productos distintos y cambien la dieta de sus familias”. La familia es uno de los valores firmes del África y con ella la gran hospitalidad que los africanos practican con todo aquel que se acerca a sus casas. Ellas, las misioneras, son igualmente hospitalarias y generosas, pero se mantienen firmes en una constante “Nuestra filosofía es 'Nada por Nada'; Si te dan, tienes que dar tú, por poco o simple que sea”, así se enseña también un cierto sentido de la responsabilidad. |
|