El Estado mexicano de de Tabasco ha sido víctima de las peores inundaciones que se recuerdan, debido al paso de la tormenta tropical Noel por la región. Fuentes sobre el terreno indican que la situación de la población en todo el Estado es sumamente crítica y que hay más de un millón de damnificados que carecen de lo más elemental: vivienda, alimentos, ropa y medicinas.
El desastre es tal que el gobierno del Estado se ha manifestado incompetente para solucionar el problema y ha pedido ayuda a la población civil. La comunidad parroquial de San Isidro Labrador ha respondido a la llamada creando un centro de aprovisionamiento coordinado por la congregación de los Misioneros del Espíritu Santo, que trabajan en la zona desde hace más de 50 años.
Las acciones concretas efectuadas hasta el momento han consistido en el traslado de los damnificados con sus familiares al municipio de Comalcalco y la realización de recorridos diarios por las zonas afectadas, llevando ropa, mantas, medicamentos y víveres.
La emergencia para la que han solicitado la ayuda de Manos Unidas consistirá en:
- Llevar a mil familias de las comunidades de Nacajuca, alimento que tenga que ver con su modo cultural de comer: cacao, maíz, fríjol, chocolate.
- Acercar a mil familias agua necesaria para beber y para cubrir sus necesidades de higiene.
- Dotar a mil familias de mantas o ropa necesaria para subsistir en el clima húmedo y frío de los próximos meses.
- Llevar medicamentos a mil familias para atacar las infecciones de la piel, hongos, enfermedades de las vías respiratorias y estomacales.
Se envían 50.560 euros |