NOTAS DE PRENSA    27 de agosto de 2004        

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LOS INDIOS XAVANTE VUELVEN A SU TIERRA EN MATO GROSSO, BRASIL

El Supremo Tribunal Federal de Brasil, les autoriza a ocupar su tierra, tras décadas en litigio

Tras la decisión del Supremo Tribunal Federal, tomada el pasado 10 de agosto, que por unanimidad autorizó el regreso de los indios xavante a su "tierra Marãiwatséde", como la llaman éstos, unos 450 indios ocuparon dicha tierra de 175,2 mil hectáreas cuya delimitación fue reconocida en 1998 por el entonces presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.

El Supremo Tribunal Federal mantuvo la decisión en primera instancia del juez federal de Mato Grosso, Paulo César Alves Sodré, que en 2001 ordenó que los xavantes regresaran a la hacienda, sin que los posseiros (pequeños agricultores) que ocupaban el 20% del área, se retiraran del terreno. En aquella época, los posseiros apelaron la decisión mediante recurso, ante el Tribunal Regional Federal de la 1ª Región, el cuál invalidó la decisión del juez federal Paulo César Alves Sodré.

El área se localiza en Alto Boa Vista, a 1.100 Km de Cuiabá, en el estado de Mato Grosso. Desde noviembre de 2003, los xavantes se hallaban acampados, tal y como hacen los pertenecientes al Movimiento Sin Tierra, en la orilla de la carretera BR-158, esperando acceder al área indígena demarcada. Las condiciones insalubres en las que han vivido acampados en la carretera, causaron la muerte de tres bebés en las últimas semanas. Otros 14 niños xavante tuvieron que ser internados en hospitales cercanos, 120 niños y decenas de adultos han vivido en condiciones dramáticas, consumiendo agua no potable, sufriendo graves complicaciones respiratorias y desnutrición.

Hace más de cinco décadas que la zona es motivo de enfrentamientos entre indios, latifundistas y posseiros (pequeños agricultores). La tensión de la situación se hizo notar en varios momentos: de un lado, los indios amenazaban con ocupar la tierra, y del otro los posseiros intentaban impedirlo. La carretera quedó cortada.

Hasta el vice-presidente de la República, José Alentar, estuvo en Mato Grosso para intentar salir del punto muerto.

Según el departamento de prensa del Supremo Tribunal Federal, la ministra de dicho Tribunal, Ellen Gracie relatora del proceso, al votar mencionó el documento elaborado por la Fundación Nacional del Indio (FUNAI), en diciembre de 1999, el cual trata de la transferencia de indios xavantes a las tierras Marãiwatséde. El documento narra la historia de estos indios: en la década de los 60, en el contexto de las políticas de colonización de la Amazonía legal, en una operación montada por el gobierno y el ejército, fueron trasladados por aviones de la fuerza aérea brasileña acompañados por padres religiosos a la reserva indígena de Sao Marcos. Como consecuencia, varios de ellos enfermaron y murieron.

La ministra también se refirió a la decisión del Juzgado de Mato Grosso que consideró que dada la amplia superficie de Marãiwatsede era posible reunir en ella a posseiros e indios, sin que hubiera conflictos.

Cesar Augusto Nascimento, procurador de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI), celebró la decisión del Supremo Tribunal Federal. "Finalmente se hizo justicia, y los indios pueden regresar a la tierra que de hecho les pertenece".

Noticias de última hora, comunican que Mario Cesar Barbosa, prefecto de Alto Boa Vista (municipio en el que se sitúa la tierra xavante) y el fazendeiro Dagmar Falheiros, candidato a la prefectura de la misma ciudad, levantaron barricadas en la carretera de acceso a la zona, exigiendo la salida de los indios y criticando la actitud de la Prelazia de Säo Felix do Araguaia (cuyo obispo es D. Pedro Casaldáliga) así como la de la Fundación Nacional del Indio y las ONG de defensa de los indígenas. La barricada impidió el paso del grupo encabezado por Jean Pierre Leroy, relator nacional para los Derechos Humanos y el Medio Ambiente, que apoyado por voluntarios de Naciones Unidas, se proponían visitar a los Xavantes.

Por su parte D. Pedro Casaldáliga ha manifestado que la victoria de los xavantes es parcial y que los precedentes de acuerdos sobre tierras indígenas, entre latifundistas y Gobierno despiertan su preocupación y añadió "viendo el descenso de tierra indígena Baú, del pueblo Kayapó en Pará y conociendo la manera como el gobierno trata la homologación de la tierra indígenas Raposa/Serra do Sol, imagino que cualquier defensor de la causa indígena se sienta muy preocupado por cómo viene siendo tratada por la política indigenista oficial".

Don Pedro considera "salomónica" la decisión del Supremo Tribunal Federal sobre la tierra Maräiwatsedé, ya que permite la vuelta de los indios pero no ordena la salida de los invasores, y por ello, no resuelve de manera definitiva el problema más inmediato que es el conflicto entre xavantes y posseiros. De hecho en estos días se han producido enfrentamientos aunque, por el momento, no revisten gravedad.

Tratándose de una buena noticia hemos de acogerla con reservas, no podemos olvidar que aún existe una deuda histórica con los pueblos indígenas de América Latina primero víctimas de la colonización y ahora excluidos del progreso. Los xavantes regresan a una tierra que les pertenece por derecho pero, como dice Monseñor Casaldáliga, está sin resolver cómo compartirán sus vidas con los posseiros.

En esta zona y otras muchas de Brasil, Manos Unidas apoya a los indígenas con diversos proyectos, en la esperanza de que éstos puedan vivir en sus tierras, amparados por la legalidad, con posibilidad de desarrollarse como seres humanos, como indígenas y como comunidad y que puedan hacerlo en paz sin que sea conculcado ninguno de sus derechos.


  © Manos Unidas 2004

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