| NOTICIAS 7 de marzo de 2002 | |
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LA PAZ SE ACERCA A ANGOLA |
| La muerte el pasado mes de marzo del líder de Unión para la Independencia Total de Angola (UNITA), Jonás Savimbi, trae una única oportunidad de concluir una de las guerras más largas y costosas de África, 13 años contra la colonización portuguesa y 27 de luchas civiles que han causado más de un millón de muertos, cuatro millones de desplazados y más de 100.000 mutilados por minas antipersonas. La desaparición de Savimbi ocurre cuando el país se encuentra al borde del caos. La explotación de sus inmensas reservas petrolíferas, sus ricas minas de diamantes y los inagotables bancos de pesca no han impedido que el 82% de la población viva en la miseria. La guerra de Angola no es sólo entre el presidente Eduardo Dos Santos, que ha anunciado que dejará definitivamente el poder, y el fallecido Savimbi, quién no supo aceptar su derrota electoral en 1992, esta guerra es también un conflicto regional que implica a los principales países del África central y austral. El Gobierno de Angola ha denunciado en reiteradas ocasiones el apoyo a UNITA de Zambia, Burkina Faso, Togo, Ruanda, Uganda, algunos reductos del viejo régimen de África del Sur y los rebeldes del antiguo Zaire. El futuro de la guerrilla de UNITA es actualmente una incógnita ya que los principales colaboradores de Savimbi, los generales Lukamba Gato, Dembo y Alcides Sakala, consiguieron escapar a la operación de las fuerzas gubernamentales que le costó la vida al líder guerrillero angolés. Sin embargo, Eugenio Manuvakola, presidente electo de UNITA, se muestra confiado en que con la muerte de Jonás Savimbi se abra un nuevo periodo para la reconciliación nacional y la paz de Angola. El gran número de desplazados a causa de la guerra que lleva asolando Angola más de 30 años, el nuevo papel de la mujer angoleña como cabeza de familia y la necesidad de la sociedad civil en general de poder tener acceso a una vida en PAZ, les lleva a solicitar el apoyo de Manos Unidas para así poder crear una infraestructura básica que les permita reiniciar un camino de trabajo y productividad. De esta forma quizás se puedan sentar las bases para lograr una paz que el pueblo angoleño lleva pidiendo más de tres décadas y que con la reciente muerte de Jonás Savimbi parece estar más cerca. En este contexto, Manos Unidas desarrolla en la actualidad diversos proyectos que van desde la construcción y ampliación de centros sanitarios, carpinterías, escuelas y distintos talleres de formación, hasta la ayuda alimentaria a los desnutridos que se encuentran, principalmente, en la zona de guerra. Además se acaban de aprobar dos nuevos proyectos, uno en Barrio Nuevo donde se pide nuestra colaboración para construir una escuela primaria y adquirir los pupitres para los 540 alumnos de la zona, y otro en Kamaninga, un barrio periférico de Benguela en donde un grupo de mujeres han formado la asociación Sindikale-Acompañame para dar cursos de formación integral a más de 1.000 mujeres del barrio. En este segundo proyecto solicitan nuestro apoyo financiero para adquirir varias máquinas de coser, materiales para los cursos y un generador de electricidad. |
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