NOTICIAS    7 de abril de 2003             

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Asia, continente del futuro

Asia, el continente más poblado del globo, cuna de civilizaciones y donde nacieron las grandes religiones de la tierra incluido el cristianismo, tiene un gran potencial de crecimiento y es el continente del futuro aunque allí viven casi la mitad de los pobres del mundo. Así lo han puesto de relieve varios especialistas, que han participado en el Foro sobre Asia, organizado por Manos Unidas, que financia en la actualidad más de ochocientos proyectos es este continente.

Este Foro se ha celebrado los días 3, 4 y 5 de abril en el Centro Cultural Conde Duque, de Madrid, bajo el lema "El desarrollo, camino para la paz", y en él se han analizado los principales problemas del continente asiático: la corrupción política y administrativa en algunos países, la explotación incontrolada de recursos, los conflictos interétnicos, el drama de los refugiados, la esclavitud laboral a que se ven sometidos millones de niños, mujeres y jóvenes, el creciente éxodo del mundo rural hacia los suburbios en las grandes ciudades, la marginación de los indígenas y la injerencia de las potencias mundiales, que pone en grave riesgo la paz mundial.

El encuentro fue abierto por el Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro. El cardenal Rouco, presidente de la Conferencia Episcopal Española, presidió la clausura.

La declaración final del Foro subraya el gran dinamismo económico y político de los países asiáticos. Incluso en las situaciones de más pobreza, existen signos de esperanza como los "mahila mandals" (programas de desarrollo femenino) en la India, las microempresas y servicios de pequeños créditos, los centros de acogida a niños de la calle, las cooperativas, las iniciativas contra las mimas antipersonales y otras.

En este comunicado, Manos Unidas afirma que la ayuda al citado continente ha de hacerse con criterios de paz, tolerancia y diálogo interreligioso, respeto de la identidad cultural de sus gentes, y dejando el protagonismo a los propios asiáticos. El desarrollo humano y sostenible no puede responder a la lógica del beneficio económico, sino a los derechos y necesidades de las gentes.

  © Manos Unidas 2004

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