NOTICIAS    12 de noviembre de 2004        

     | Imprimir | Inicio |


CALMA TENSA EN COSTA DE MARFIL

Una cierta calma se ha instalado en Costa de Marfil y, principalmente, en su capital administrativa, Abiyán, después de cinco días de serios incidentes que han dejado un balance provisional -según datos del Gobierno de Costa de Marfil- de 64 muertos y más de un millar de heridos.

Todo comenzó el día 6 de noviembre. Un ataque aéreo contra la ciudad de Bouaké, la principal localidad en manos de los grupos rebeldes costamarfileños agrupados en el movimiento de las Fuerzas Nuevas, causó la muerte de nueve soldados franceses. La respuesta de las tropas galas, en teoría en misión de paz en Costa de Marfil, fue la destrucción de dos aviones y varios helicópteros -prácticamente toda la aviación- del ejército costamarfileño.

La acción francesa desató la ira de los partidarios del presidente Laurent Gbagbo, que desde que estalló la rebelión en septiembre de 2002 acusan a Francia de apoyar a las Fuerzas Nuevas.

Diversos intereses franceses en las ciudades del sur del país, zona controlada por las tropas leales a Gbagbo, fueron atacados. La rabia contra Francia se extendió a todo lo occidental, y la comunidad de ciudadanos europeos y norteamericanos en Abiyán vivió días de terror, siendo víctimas en ocasiones de saqueos.

Los movimientos de las tropas francesas para evacuar a sus conciudadanos a la base francesa en Abiyán fueron interpretados por los partidarios de Gbagbo como un intento de derrocamiento del presidente. Los manifestantes intentaron bloquear -en principio, pacíficamente- los desplazamientos de las tropas francesas por la capital costamarfileña. Los soldados galos hicieron uso de la fuerza, alegando que fueron tiroteados por los manifestantes. El resultado es la elevada cifra de heridos y muertos citada anteriormente.

Los llamamientos a la calma de Gbagbo y la retirada de las tropas francesas al entorno del aeropuerto internacional de Abiyán, que controlan completamente, y su base principal en el país, han calmado algo los ánimos. Muchos occidentales, principalmente franceses han comenzado a salir del país.

La reanudación generalizada de las hostilidades, después de los bombardeos gubernamentales de las principales ciudades rebeldes, parece inevitable.
Boletín Mundo Negro

  © Manos Unidas 2004

   VOLVER