NOTICIAS    15 de enero de 2008          

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KENIA NECESITA AYUDA HUMANITARIA PARA PALIAR LA CRISIS ALIMENTARIA QUE PADECEN LOS DESPLAZADOS.

MANOS UNIDAS OBSERVA CON PREOCUPACIÓN LA SITUACIÓN KENIATA, PAÍS AL QUE EN LA ÚLTIMA DÉCADA HA AYUDADO CON 13.955.495,37 EUROS DEDICADOS A 212 PROYECTOS.


Las entidades católicas keniatas están prestando ayuda humanitaria a cientos de personas que han sido desplazadas como consecuencia de los graves enfrentamientos étnicos de las últimas semanas tras las recientes elecciones, cuyos resultados rechaza una parte de la población. Enfrentamientos que ya han causado 700 muertos y 260.000 desplazados.

Las cosas siguen deteriorándose y nadie sabe hasta qué punto podrán seguir empeorando en los próximos días, ya que todo depende de la voluntad de los líderes de los dos principales partidos para encontrar una solución conjunta al conflicto y detener la escalada de enfrentamientos.

Manos Unidas observa con preocupación la situación porque está muy unida a este país, al que en la ultima década ha ayudado con 13.955.495,37 euros dedicados a 212 proyectos, y mantiene excelentes relaciones con numerosas contrapartes, quienes nos informan de la tristeza que causa en gran parte de la población una crisis política que tanto perjudica al pueblo keniata.

Es prioritaria la distribución de alimentos, ropa de abrigo, agua potable y medicinas básicas a las personas que han huido de sus hogares y buscan refugio en las iglesias, comisarías de policía y otros centros oficiales. Realmente lo que comenzó como una crisis política ha derivado en un enfrentamiento étnico, dirigido especialmente hacia los miembros de determinados grupos tribales, cuyas viviendas han sido incendiadas, lo que ha provocado un éxodo masivo de personas. Muchos almacenes de cereales han sido pasto de las llamas y los precios de los productos básicos se han disparado, y en algunos casos, como las verduras, se han incrementado por encima del 500 por ciento.

La crisis política que vive el país tuvo visos de una solución dialogada cuando el presidente Mwai Kibaki, ofreció una reunión a Raila Odinga, líder opositor. Tras el gesto, Odinga canceló las protestas nacionales previstas para evitar que se reavivase la violencia.

Pero ambos políticos parecen no estar muy dispuestos a ceder en sus pretensiones, hasta el punto de que el partido del líder opositor ha solicitado a otros países que impongan sanciones económicas contra el Gobierno keniata. Además, en contra de la prohibición policial, ha anunciado una manifestación masiva programada del 16 al 18 de enero. Convocatoria, que a día de hoy, sigue vigente.

La solución a la crisis depende de que el presidente Mwai Kibaki, ganador de la última convocatoria electoral, se avenga a convocar de nuevo los comicios por que el principal partido de la oposición, liderado por Raila Odinga “no quiere volver a gobernar en coalición”.


  © Manos Unidas 2004

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