NOTICIAS    1 de diciembre de 2004        

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EL SIDA: CAUSA DE MUERTE Y DESOLACIÓN

Desde que en 1981 se dieron a conocer en el mundo los primeros casos de sida, la enfermedad ha dejado tras de sí un reguero de muerte y desolación en todo el mundo y muy especialmente en el continente africano. En apenas 20 años el sida se ha convertido en la cuarta causa de muerte en el planeta y la primera en África subsahariana, donde hay cerca de 25 millones de personas que padecen el VIH.

En algo más de dos décadas el sida se ha cobrado más de 20 millones de víctimas. El último informe de ONUSIDA señalaba que en 2003 había en el mundo casi cuarenta millones de personas infectadas y que, a pesar de las campañas de prevención llevadas a cabo por gobiernos e instituciones, la cifra se había incrementado en cerca de cinco millones en ese mismo año, en la que se considera la cifra más alta desde que comenzó la epidemia.

SIDA, mujer y África
En los últimos años la enfermedad ha invertido la tendencia y se ha "feminizado". Las mujeres, según ONUSIDA, están cada vez más expuestas al riesgo de contraer la infección. Hasta diciembre de 2003, constituían cerca del 50 por ciento de todas las personas que vivían con el VIH, cifra que aumentaba hasta el 57 por ciento en África subsahariana.

Las mujeres africanas corren mayor riesgo que los hombres de contraer el VIH y se infectan a una edad más temprana que los varones. De hecho, en la actualidad, en África subsahariana hay un promedio de 13 mujeres VIH positivas por cada 10 hombres.

Sobre las mujeres y las niñas recae también la peor parte del impacto de la epidemia: normalmente son ellas las encargadas de atender a los enfermos que pueda haber en el núcleo familiar. Esto suele conllevar además la pérdida del trabajo, merma en los ingresos y en el caso de las niñas, el abandono de la escuela.

El sida ha causado ya quince millones de huérfanos, niños menores de 15 años, que en su mayoría (12 millones) viven en África. Estos pequeños, son testigos del desmembramiento de sus familias, quedan al cuidado de sus familiares (generalmente los abuelos) o completamente desprotegidos, lo que les hace más vulnerables a la enfermedad.

Los datos del avance del sida son sobrecogedores. Manos Unidas ha hecho de la lucha contra esta enfermedad un objetivo prioritario. Para ello, apoya proyectos como el que describimos a continuación, centrados en programas de asistencia, formación y prevención.

Proyecto de formación de agentes sanitarios para la lucha contra el SIDA - Mozambique

  © Manos Unidas 2004

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