NOTICIAS    31 de diciembre de 2004        

     | Imprimir | Inicio |


TENSIÓN EXTREMA EN SRI LANKA

Anthony H. Pinto, superior de la Vice Provincia salesiana de Sri Lanka, nos envía la siguiente información, que refleja la realidad que se vive en el país:

Nos informan que cientos de miles de sri lankans han abandonado sus inundados hogares y huido hacia terrenos más altos después de que el peor de los tsunamis que se recuerda sumergió el Sur y el Este de la Isla, matando a más de 10.000 personas.

Los oficiales del Gobierno calculan que 750.000 personas han quedado sin hogar, refugiándose muchos en escuelas y templos, y ha dicho que el tributo final de muertes podría ser muy superior porque cientos de personas arrebatadas por el mar todavía no han podido ser contabilizadas.

El efecto del terremoto ha sido terrible. Nuestra gente y nuestros vecinos se han visto muy seriamente afectados. Para más de Diez Mil está confirmado su fallecimiento. Más de 20.000 están desaparecidos. Los daños a la propiedad y a los medios de vida son enormes. Miles de personas han buscado refugio en lugares seguros , especialmente en iglesias y templos situados en lugares elevados. Pero la mayoría de estas personas se encuentran al aire libre expuestas al sol y a la lluvia.

En el Sur, justo a 100 Km. de nuestra casa, cientos de cadáveres se apilan, sin que nadie venga a reclamarlos. Hay cientos de niños que han quedado huérfanos y miles de padres que lloran a sus hijos muertos o desaparecidos.

Un tren con por lo menos 1.500 personas fue arrastrado por la fuerza del agua. Estas personas aparecen en las listas como desaparecidos. Es imposible llegar hasta donde puedan permanecer algunos vivos, ya que la carretera y puentes han desaparecido. Los temblores continúan en el fondo del mar y como consecuencia las aguas que constituyen el océano fluyen hacia tierra. Todo el país se encuentra en una situación de emergencia. La gente necesita comida, medicinas y ropas y, sobre todo, realojamiento. La mayoría de nuestras instituciones están situadas en la región costera, todos estamos ansiosos.

Los medios de comunicación y el Gobierno están avisando a todos aquellos que se encuentran en la costa que se retiren, ya que continúan los temblores dentro del mar. Nos encontramos en una situación de tensión extrema.

Los Salesianos estamos viajando para reunirnos con la gente afectada. La gente necesita urgentemente raciones secas, ropas, medicinas y refugio. Los pescadores, que en en su mayoría católicos, necesitan su realojamiento, por lo menos una pequeña choza o tienda de campaña para que puedan vivir. Para empeorar aún más la situación está empezando a llover.

Muchos de estos pescadores han perdido sus redes y pequeños barcos de plástico, que es su único medio de vida. Los Salesianos estamos recorriendo el país para recuperar todo cuanto sea posible. Esta operación de tratar de recuperar estos artículos no está exenta de peligro, ya que la corriente de las inundaciones es muy fuerte.

La situación en el N.E. es también tan mala como la del Sur. Tan pronto como podamos más o menos alojar a la gente en nuestros alrededores inmediatos, trataremos de cooperar con las autoridades del Gobierno y del personal de la Marina que ya han comenzado los trabajos de rescate.

Buscamos posibles benefactores que puedan venir en nuestra ayuda para hacer frente a una situación tan terrible como difícil
.
La gente se está dirigiendo una vez más a los nosotros con la esperanza de que podamos venir en su ayuda. Esto se debe a que los salesianos ayudaron a la gente del Sur cuando las inundaciones de 2003.

La gente del Norte también vino cuando la sequía les afectó en 2004. Basándose en las experiencias del pasado, una vez más vamos a montar un Centro para coordinar la distribución de la ayuda recibida para el Norte y el Sur. A través de nuestros amigos estamos despachando actualmente un camión cargado con raciones secas para el Sur.

Pensamos que el Gobierno está recibiendo ayudas, pero no estamos seguros de que éstas vayan a llegar realmente a la gente necesitada. Pasó lo mismo con las inundaciones el pasado año 2003. Los oficiales del Gobierno trampearon la ayuda enviada para la gente.

Además de la comida, medicinas y ropas, por lo menos unos refugios temporales son muy necesarios para poder sacar a la gente de los centros de refugio, que se encuentran sobrecargados y atestados. Este realojo es muy necesario, ya que existe un gran peligro de la propagación de epidemias debido a las condiciones tan poco higiénicas de estos refugios.

Cerca de UN MILLON de personas han perdido sus hogares. En nuestra vecindad inmediata, en Negombo, 300 casas han quedado completamente destruidas. Cualquier ayuda que facilite el alojamiento de estas personas será de gran utilidad. La colaboración económica de Manos Unidas será de gran ayuda, ya que nos permitirá adquirir raciones secas, otros artículos y construir algunos refugios para los que han perdido sus hogares.

Muchas gracias por estar con nosotros en nuestro sufrimiento. Dios les bendiga. Gracias de nuevo.

Fr. Anthony H. Pinto.
Superior, Vice Provincia Salesiana. Negombo

  © Manos Unidas 2004

   VOLVER