NOTICIAS    27 de junio de 2008

   

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Manos Unidas apoya a los refugiados de Zimbabwe

La crisis política y económica que padece Zimbabwe desde hace semanas ha precipitado el éxodo de millones de personas del país, tanto para escapar del hambre como de una posible muerte debido a su filiación política. En un principio las personas que cruzaban la frontera solían ser jóvenes en busca de trabajo para ayudar a sus familias que quedaban en Zimbabwe. Sin embargo el número de mujeres y niños está aumentando de forma alarmante.

Miles de zimbabuenses cruzan la frontera entre su país y Sudáfrica adentrándose en la provincia de Limpopo. En su huída son frecuentemente atacados por ladrones en uno y otro lado de la línea, por lo que suelen llegar a Sudáfrica en un estado de extrema necesidad. Además, la llegada del frío ha agravado la situación haciendo más urgente una inmediata respuesta humanitaria.

Además, una vez en Sudáfrica, los desplazados son víctimas de la ola de violencia xenófoba, que con el lema “Guerra a los extranjeros”, se ha desatado en un país antaño conocido por el Aparheid (el sometimiento de la población negra por parte de la minoría blanca).

Tras estudiar los flujos de refugiados, y bajo el consejo del Obispo de la diócesis de Tzaneen, a mediados del mes de marzo se decidió crear un enclave para asistir a estas personas en Makhado. El JRS (Servicio Jesuita al Refugiado), la única organización que ofrece ayuda en la zona, ha atendido ya a 397 hombres, 268 mujeres, 203 niños).

Manos Unidas ha enviado una partida de emergencia de 59.000 euros, para colaborar con estas personas proporcionándoles acomodo, transporte, comida, ropa y mantas con el fin de cubrir sus necesidades más básicas. Además, recibirán consejo e información.

 
 

  © Manos Unidas 2004

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