NOTICIAS    12 de junio de 2008

   

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Día Mundial contra el Trabajo Infantil

Manos Unidas colabora en un proyecto de apoyo escolar para evitar el trabajo infantil en Líbano


Se estima que unos 165 millones de niños de 5 a 14 años de edad, son víctimas del trabajo infantil y se enfrentan a jornadas de largas horas en condiciones peligrosas.

En el comunicado que la Organización Internacional del Trabajo ha presentado con motivo de la conmemoración, el 12 de junio, del día contra el Trabajo Infantil, señala que esta actividad está estrechamente ligada a la pobreza.

Una familia pobre carece de los medios necesarios para hacer frente a los gastos derivados de la escolarización de sus hijos. Generalmente, a la hora de elegir entre ellos, priman los derechos de los niños sobre los de las niñas. Las niñas que se quedan en casa, normalmente se dedican a las labores del hogar, cuando no son enviadas a trabajar a otros lugares donde reciben malos tratos y abusos.

Además, en muchos casos, las familias dependen de los ingresos que los niños trabajadores aportan, que pueden llegar a ser esenciales para la supervivencia.

La lucha contra la pobreza es el principal camino para evitar el trabajo infantil. Las familias con ingresos estables y suficientes, hacen de la escolarización de sus hijos una prioridad, que, además, supone una inversión en el futuro del país.

  • Apoyo escolar para evitar el trabajo infantil

En los suburbios de la grande ciudades de Líbano (Beirut, Zahleh y Trípoli), el deterioro de las condiciones socio-económicas por las que atraviesa el país se ha hecho más que evidente. El alto porcentaje de pobreza en estas zonas ha producido enormes problemas sociales entre los niños y jóvenes. El abandono escolar, la violencia, la delincuencia y la drogadicción hacen de estos adolescentes víctimas fáciles del trabajo infantil y de la explotación de gentes sin escrúpulos.

El programa que apoya Manos Unidas está facilitando la atención extraescolar necesaria para que 260 de los niños de estas ciudades, cuyos padres están desempleados o subempleados y cuyas madres son, mayoritariamente, analfabetas, continúen en las escuelas. Las clases diarias, que se imparten en horario vespertino -una vez terminada la escuela-, sirven de apoyo para los deberes, la preparación de exámenes y la memorización de las lecciones y están consiguiendo que los jóvenes no abandonen los estudios y aumenten su nivel de autoestima.

Además, los casos más complejos reciben atención médica y psicosocial periódica y un seguimiento individualizado.

En cuanto a la concienciación comunitaria, se llevan a cabo campañas que advierten de los peligros y de las consecuencias del trabajo infantil.

Las estadísticas sobre trabajo infantil en Líbano, varían de una a otra región. Según la Organización Internacional del Trabajo, el 35 por ciento de los jóvenes menores de edad trabajan en el norte del país y el 26 por ciento lo hace en la región de Mount Lebanon. La tasa desciende al 8 por ciento en Beirut. Además, desde que se recrudeció el enfrentamiento con Israel, la tasa de abandono escolar se ha disparado.

La mayoría de los niños en esta situación, hacen trabajos manuales que exigen poca o ninguna cualificación, como trabajos mecánicos, de carpintería, recolección de basura, limpieza, tareas domésticas y venta ambulante. Respecto a la protección del niño, el Parlamento votó en 1996, un decreto en el que prohíbe los trabajos de riesgo para niños de 16 años. Con anterioridad elevó la edad legal del trabajo de 8 a 13 años.

 
 

  © Manos Unidas 2004

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