| NUESTROS PROYECTOS 21 de marzo de 2005 | |
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En el municipio rural de Ravelo (Bolivia) Sistemas de riego adecuados mejoran las condiciones de vida en 17 comunidades andinas La zona del municipio rural de Ravelo, situada al norte del departamento andino de Potosí, es una de las regiones bolivianas que presenta mayores dificultades orográficas. Esta situación ha condicionado la vida de sus más de 20.500 habitantes, hasta el punto de que las comunidades campesinas que la forman, muchas de ellas prácticamente aisladas en un terreno hostil, han sido sistemáticamente olvidadas por los diferentes gobiernos de la nación. La zona presenta, por ello, elevados índices de analfabetismo (85%), de mortalidad infantil y maternal, y de desnutrición. La falta de ingresos y las penosas condiciones de vida llevan a las familias a emigrar en busca de un futuro mejor. La pobreza es la característica común de una población dedicada casi en exclusiva a la agricultura de subsistencia, a pesar de que diversos productos que se cultivan en la zona, como algunas variedades de la patata, son muy apreciados en los mercados de las ciudades, donde pueden obtener buenos precios si no se malogra la cosecha por la falta de agua, el principal problema agrícola en una zona que posee múltiples manantiales, que están poco aprovechados por la proliferación de sistemas rústicos de acequias de tierra, que favorecen las pérdidas por infiltración.En este contexto trabaja, desde 1976, el IPTK (Instituto Politécnico Tomás Katari), llevando a cabo numerosos trabajos de desarrollo rural y de capacitación. Sus técnicos poseen amplia experiencia en proyectos de sistemas de riego (Manos Unidas apoyó uno en 2002-2003), con tan buenos resultados que otras comunidades han solicitado iniciativas similares para su zona. Una de ellas es el proyecto actual, que pretende aumentar la eficacia en la recogida, distribución y almacenaje del agua, mediante la transformación de las actuales acequias de tierra en acequias de cemento, y la construcción de estanques, contribuyendo con ello al incremento de los ingresos económicos y a la alimentación de 9 comunidades. Los 3.020 beneficiarios dispondrán también de agua limpia para beber. Está previsto que la ejecución de este proyecto dure tres años. Una vez finalizado, 225 familias habrán conseguido transformar e incrementar las 62 hectáreas actuales de riego rústico en 189 hectáreas de riego mejorado, aumentando la producción en una media del 30%. Además, se habrán introducido dos nuevos cultivos (cebolla y zanahoria), que mejorarán la dieta, ya que no se consumen hortalizas en la zona. La cosecha principal, la patata, quedará asegurada frente a la sequía y será posible obtener una segunda en los valles de mejor clima, evitando, en cierta medida, la emigración. En un trienio se habrá capacitado a 39 campesinos como promotores en temas de organización comunal, administración de los sistemas de riego y contabilidad básica. También habrá personas formadas en la selección y almacenamiento de semillas, en el manejo de las nuevas tierras de riego, y en la producción agrícola bajo un enfoque de conservación de los recursos naturales. La erosión, uno de los problemas más graves de la región, se intentará controlar por medio de la creación de 50 hectáreas de terrazas y la plantación de 6.000 árboles forestales y 12.000 frutales.Asimismo, los 363 campesinos beneficiados con riegos en las 8 comunidades del proyecto anterior, verán reforzados algunos conocimientos básicos en mantenimiento del sistema. |
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