Da la impresión de que toda la casa se pone en marcha: área de viajes, ordenador central, secretaría,... todo el mundo con la mejor disposición para proporcionarte el material necesario. Proyectos, direcciones, avisos de llegadas y alojamientos...
Se trata esta vez de un viaje de los que habitualmente se realizan cada año en el Departamento de Proyectos. Viaje de contacto compartiendo experiencias.
Previamente se impone la preparación, decisivamente importante. Es difícil decidir la ruta a seguir y los proyectos a visitar, ya que la costa occidental de la India cubre varios estados y es una zona inmensa con cientos de proyectos.
Por fin llega el día de la partida y allá, en Barajas, nos encontramos con las maletas repletas de la mejor voluntad y entrega y con todo el entusiasmo del mundo: no íbamos a descubrir "las Américas" pero sí íbamos a zambullirnos en todo ese mundo, marginado, olvidado y miserablemente explotado de formas tan diversas.
Llegamos a Bombay de madrugada. El mítico Bombay, preñado de historia tan fantástica como gloriosa. A nuestra llegada nos bulle en la cabeza el baile de cifras: 15 millones de habitantes de los que el 55% vive en chabolas, más de 8 millones. A las afueras de Bombay se asienta el segundo mayor poblado chabolista de Asia; para instalar una de esas chabolas, sin condición alguna de habitabilidad (alcantarillado, luz, agua, etc,...) el ayuntamiento les cobra el equivalente a 40.000 ptas. para poder vivir allí durante diez años; si contamos con que además han de pagar el alquiler a las mafias propietarias de los terrenos.. ¡las cuentas no salen! ¿cómo se pueden reunir esas cifras? Vendiendo cualquier cosa en la calle, de maleteros o recogiendo trapos. Al final tienen que acudir a los prestamistas que les cobrarán intereses del 60% al 120%: a mayor necesidad, mayor tasa, es decir, esclavos de por vida "de su amo y señor".
En Bombay después de visitar varios proyectos, viajamos en tren a Surat, Gujarat; donde vimos un proyecto integral para los habitantes de las chabolas en el que se incluye educación de niños y adultos, formación profesional, grupos de mujeres y cooperativa de traperos donde se selecciona el material recogido: trapos, papeles, cartones y plásticos; cada uno con sus precios mínimos establecidos. Cobran según el peso del material entregado; niños y mujeres llegan a sacar hasta 100 rupias/diarias (unas 400 ptas.) todo un sueldazo, si se considera que en algunas zonas hay hombres que ganan entre 15 a 60 rupias/día. Pasados cinco años estos beneficiarios llegan a ser autosuficientes.
Visitas a Zankhvav, Dadhwada, Ankleshwar, Bharuch, Sanand, Anand.. con proyectos diversos: agrícolas, educativos, formación profesional, promoción de la mujer. |