Boletín Nº 144
julio / agosto / septiembre 2001

Sumario

¿una pregunta a...?

Carmen Silva

Coordinadora de África Austral en el Departamento de Proyectos de Manos Unidas


¿ Qué labor desarrollas dentro de Manos Unidas ?

Siempre he tenido una profunda inquietud por la injusta situación en la que viven la mayoría de las personas en los países más pobres. Hacía muchos años que deseaba colaborar en un proyecto "in situ" sin importarme el país o continente. Por fin llegó el día en que por circunstancias de la vida, o simplemente el destino me llevó a colaborar en un centro que se encuentra en un pequeño país del Africa Subsahariana, Malawi. Gracias a su enclave rural y al contacto directo y diario con la gente, tuve la gran oportuni-

dad de conocer, entender y admirar muchos aspectos de aquella cultura tan distinta a la nuestra. Sin duda la experiencia vivida en Malawi me marcó. Lo único que tenia claro al volver a España era mi determinación de dedicarme de la manera más directa posible, al continente que tan bien se ha portado conmigo, del que tanto he aprendido, al que tanto le debo y que tantas necesidades tiene.

   El centro en el cual fui acogida como voluntaria, así como otros muchos que pude conocer en este país, comenzó gracias a la colaboración de Manos Unidas. Allí me di cuenta de lo complicado que es el mundo de la cooperación. Además de una buena predisposición, hace falta tener un profundo conocimiento de la zona que permita orientar la ayuda de la mejor forma posible, siempre respetando la cultura de los beneficiarios, y todo ello combinado con grandes dosis de amor. Porque entiendo que la colaboración no consiste únicamente en ayuda económica. Creo que los pilares de la verdadera cooperación empiezan con un sincero respeto y admiración a las personas que, teniendo tanto derecho a las cosas de la vida como nosotros, carecen de ellas. De Manos Unidas me gustó mucho el hecho de que su colaboración siempre se hacía (y se hace) a través de socios locales que conocen perfectamente el país, su cultura y situación. Asimismo valoré de una manera muy positiva cómo el trabajo de Manos Unidas, a diferencia de otras ONGs, partía de las demandas y necesidades concretas de los propios beneficiarios.

   El trabajo en el departamento de proyectos de Africa en Manos Unidas, me permite seguir en contacto directo con el día a día de Africa a través de nuestros socios locales, con quienes estamos en permanente comunicación.

   Recibimos a diario peticiones de financiación de proyectos. Aquí empieza una de las tareas esenciales: el intercambio de comunicación entre M.U. y el responsable local para obtener una descripción amplia y detallada de todos los aspectos del proyecto. Esta información es nuestra mejor herramienta para evaluar, entre otras cosas, la viabilidad y continuidad de los proyectos, requisitos fundamentales para proceder a su aprobación. El acuerdo de colaboración se consolida con la aprobación del proyecto; los socios locales se comprometen a informarnos periódicamente sobre la evolución del proyecto mediante fotografías e informes, y, por nuestra parte, nos comprometemos a hacer un seguimiento que incluye la visita del mismo. Así apoyamos la iniciativa y el esfuerzo realizado por cada comunidad para salir adelante y comprobamos que, en la mayor parte de los casos, los resultados obtenidos son los esperados.

   "Si buscamos sólo el número nos perderemos en la cantidad, y no podremos jamás mostrar respeto y amor a la persona en particular."
Madre Teresa de Calcuta.


- 8 -


Anterior Página Boletín 144 Subir

Siguiente Página Boletín 144

Sumario