La campaña "Deuda externa, ¿deuda eterna?" promovida por Manos Unidas junto con Cáritas, Confer y Justicia y Paz, puesta en marcha en octubre de 1998 con ocasión del Jubileo del año 2000, y que cuenta con la adhesión de más de 400 organizaciones de todo el territorio nacional ha supuesto un paso adelante en la capacidad de movilización social en nuestro país, logrando acercar a la sociedad y a la clase política uno de los mayores problemas del siglo XX que afecta a las dos terceras partes de la población mundial: la deuda externa de los países en vías de desarrollo.
Los objetivos de partida fueron claros y hoy siguen plenamente vigentes: la petición al Gobierno de la condonación de la deuda externa de los países muy pobres y altamente endeudados (PPAE); vincular la cancelación de la deuda con la inversión en desarrollo humano; el ejercicio de una política de transparencia en la toma de decisiones relacionadas con la deuda; y la convocatoria a la implicación social y colectiva.
La situación actual de la deuda externa y sobre todo, de los países pobres, no da demasiadas muestras de esperanza si consideramos que el monto global en octubre de 1998 ascendía a 1,651 billones de pesetas, y en la actualidad asciende ya a los 2 billones de pesetas.
Sin embargo, en este camino andado las iniciativas de condonación y conversión de deuda no pueden dejarse a un lado ya que constituyen los pequeños logros que como campaña española y como movimiento internacional Jubileo 2000 hemos conseguido gracias a la presión política y social.
A raíz de la tragedia provocada por el paso del huracán "Mitch" en noviembre de 1998, España ha condonado deuda de algunos países. Entre 1997 y 1998, Costa de Marfil y Madagascar han sido los principales beneficiarios de esta medida. El acuerdo de Colonia (en la cumbre del G7, junio de 1999) y la Asamblea del FMI y del Banco Mundial, celebrada en Washington (septiembre de 1999) fueron dos momentos decisivos en la toma de decisiones, en principio de gran trascendencia, sobre el tratamiento de la deuda externa de los países pobres. En dichos acuerdos suscritos por España, se decidió la condonación del 40% de la deuda total de 33 países sobre 41 PPAE. Una importante novedad fue el establecimiento de la obligatoriedad de que los recursos liberados del pago de la deuda se dirigiesen a |