HISTORIA DE VIDA
Vivimos en el bosque mezclados con los animales; no disponemos de electricidad y nuestro único mundo es el bosque.
Tuve una oportunidad para asistir al curso de Jhon Girihani Centre (proyecto cofinanciado por Manos Unidas nº IND/ 22.326 – DG). Aprendí a leer y escribir, lo que me produjo una viva emoción, ya que nunca había ido a la escuela. Asimismo, aprendí otras habilidades muy interesantes, como corte y confección, que me ayudaron mucho. Ahora coso ropa en mi casa.
A menudo caemos enfermos y nos trata la propia gente del pueblo, pero los educadores del centro han salido a nuestro encuentro y nos han ayudado a tomar conciencia de nuestros derechos. Antes, no teníamos cartilla sanitaria apropiada en nuestro pueblo; teníamos que ir a buscarla a Arasaradi, a 4 km. Por eso algunos vecinos y yo organizamos a las mujeres de Sangam para llamar la atención de las autoridades del Gobierno hacia nuestra lucha.
Conseguimos, finalmente, disponer de un despacho de cartillas en nuestro pueblo.
Soy feliz y mis vecinos también. Aunque nunca fui a la escuela, he sido capaz de organizar a la gente y enseñarles a leer y escribir, especialmente a los niños.
Ahora los niños van a la escuela y por las tardes soy yo quien les imparte la lección. |
|
Maheswari. D/O Vanaraj.
Pommiraja Puram. India.
ACERCA DE GESCARTERA
Os escribo desde Roma y os envío mi afectuoso saludo lleno, como siempre, de mi recuerdo y admiración por todos vosotros que formáis parte de esa organización con tan noble nombre y fama, tan bien ganada por vuestros objetivos de ayuda humanitaria a los pueblos que sufren la pobreza a todos los niveles.
Hoy me han enviado mis hermanas de Madrid vuestra carta fechada del 22 de Agosto de este año. Yo me llamo Sor Piedad Pacho Reyero, Agustina Misionera. He sido responsable de proyectos en Kenya y Tanzania. No tengo palabras para expresar mi profunda gratitud por vuestra entrega y generosidad. He conocido muy de cerca MANOS UNIDAS. He colaborado un poquito con vosotros durante un año en Madrid en un tiempo que me tomé de vacaciones cuando estaba en Kenya.
Con respecto a lo que decís de GESCARTERA, no entiendo de gestiones financieras, pero SÍ entiendo, y lo sé fijo, que vosotros sois de plena garantía y confianza en la gestión de fondos que administráis. Siento que, en este momento, según algún medio de comunicación, se vea vuestra imagen un poco empañada, pero pienso que todos los que os conocemos confiamos en vosotros, sobre todo los que hemos experimentado y están experimentando los resultados de vuestra generosidad. Esos que han difundido tales noticias, pueden venir y preguntar a los misioneros de las partes más remotas y miserables del globo, y nosotros les contestaremos y hablaremos de los pozos que se han hecho con los proyectos financiados por MANOS UNIDAS, de la gran labor de las escuelas ayudadas por vosotros, de los campos de agricultura que están dando comida a la gente o de los hospitales que han curado a tantos enfermos allá por tierras abandonas de Tanzania, y otros sitios, porque vosotros habéis financiado material sanitario. Y he gozado mucho al veros venir a nuestras misiones y supervisar los proyectos, como es justo, y así pasar con nosotros algún día viendo los grandes beneficios que habéis hecho a la gente pobre del Tercer Mundo en todos los campos y haciendo con nosotras, misioneras, nuevas amistades porque hemos creído que el amor universal es posible y luchamos juntos por el mismo ideal.
Confío plenamente en vosotros porque sé de vuestra honradez, honestidad, y sobre todo, de vuestro compromiso cristiano de ayuda a los que no tienen nada sino la esperanza en vuestra generosidad.
GRACIAS. Con profundo agradecimiento, os tengo muy presentes en mi oración Unidos en Cristo.
|