Boletín Nº 146
enero / febrero / marzo 2002

Sumario

EDITORIAL

Creamos oportunidades para la paz

Hace aproximadamente un año iniciábamos en Manos Unidas una campaña profética basada en el lema "Si quieres la paz, defiende la justicia" y advertíamos de las posibles futuras guerras que se podrían provocar si la injusticia no era corregida. No olvidábamos que, como dice el Papa Juan Pablo II en Centesimus annus, "en la raíz de la guerra hay, en general, reales y graves razones: injusticias sufridas, frustraciones de legítimas aspiraciones, miseria o explotación de grandes masas humanas desesperadas, las cuales no ven la posibilidad objetiva de mejorar sus condiciones por las vías de la paz".

Quisimos ir a la raíz de los conflictos y denunciamos el fenómeno de la violencia estructural, con la cual convivimos y que llamamos estructura de pecado. De ella son exponentes el afán de ganancia exclusiva y la sed de poder.

No ha transcurrido ni un año cuando ha estallado con inusitada violencia la peor de las tragedias de los últimos tiempos en nuestro Primer Mundo. En esta gran aldea global, la guerra ha entrado en directo en nuestras casas. El terrorismo fundamentalista ha golpeado al mundo occidental.

Así llegamos al segundo año de trabajo con el lema Si quieres la paz, rechaza la violencia. En Manos Unidas, como siempre pero ahora más si cabe, lucharemos por abrir puertas a la esperanza, a la paz como el único medio para acabar con el hambre, la desigualdad, la ignorancia, la discriminación, la injusticia y sus causas; para que podamos decir como Pablo VI que El desarrollo es el nuevo nombre de la paz.

La sociedad española y los pobres del Sur esperan de nosotros el esfuerzo necesario para el desarme de las conciencias, porque es en el corazón humano, en las actitudes y mentalidades, donde hay que buscar las causas más profundas de los conflictos. Dice un viejo proverbio latino: "si quieres la paz, prepara la guerra". En Manos Unidas proclamamos: si quieres la paz, prepara la paz, porque creemos que sólo el diálogo, el respeto al otro y la solidaridad tienen capacidad para solucionar los complejos problemas de los pueblos.

Desde Manos Unidas queremos abrir puertas a la esperanza. Los pobres y desheredados son nuestra causa, a ellos queremos redoblar nuestra entrega. Nos lo pide la contribución de miles de españoles a favor de la paz: gracias a la generosidad constante de todos estamos creando oportunidades para la paz a través de proyectos de desarrollo en Asia, África y América del Sur.

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