Boletín Nº 146
enero / febrero / marzo 2002

Sumario

ENTREVISTA

P. Bernardo Blanco
"Es fundamental la formación de comunidades de base"

Aunque nació en la localidad zamorana de Cedea de Aliste, el Padre Bernardo Blanco ha pasado la mayor parte de su vida fuera de España. Su labor de misionero le llevó a Guinea Ecuatorial en agosto de 1954. Pero le esperaba un destino más lejano. En 1976 el gobierno guineano le expulsó del país africano. Las misiones claretianas decidieron Filipinas como lugar de destino para el Padre Blanco.

¿Cómo se ha desarrollado su actividad misionera durante los últimos 24 años?
Llegué a Filipinas el 25 de febrero de 1977. Mi primer destino misionero fue Bolong, en la zona rural y costa oriental de Zamboanga City. Aquí tenía a mi cargo el cuidado pastoral de la parroquia de Bolong y de 12 pueblecitos más. A algunos de ellos podía llegar con el viejo jeep de la parroquia; a los otros era preciso caminar durante varias horas, pues están en la montaña y no había caminos transitables.
La hospitalidad de la gente era proverbial. Con ellos pasábamos las horas hablando de su situación, problemas y necesidades. La celebración comunitaria de nuestra fe nos daba a todos energías y unión para seguir afrontando con esperanza los retos que nos acechaban, buscando con creatividad soluciones a los problemas sociales y económicos.
Los últimos meses de 1978 fui destinado a nuestras misiones claretianas de Basilan. La situación cambió notablemente, pues la mayoría de la gente de Basilan es musulmana, solamente una pequeña minoría es cristiana. Fui destinado a la misión de Maluso, con una población cristiana de unas 4.000 personas en medio de una población musulmana de más de 50.000. Yo me dedicaba a la comunidad cristiana esparcida por la provincia de Maluso y en las islas cercanas del archipiélago de Sulu. Tenía 21 comunidades cristianas en esta zona.

Cuáles son las principales iniciativas en las que ha colaborado?
El trabajo fundamental es la formación de comunidades de base. Desde ellas se desarrollan varios programas de carácter pastoral y social, según las necesidades más urgentes de las comunidades. Se han creado varias cooperativas, carpinterías y sastrerías con sede en los dos centros de formación que se crearon: uno en Maluso y el otro en Matarlin.
Estos centros son la casa de la comunidad cristiana y musulmana. Se han convertido en centro de encuentro, diálogo, desarrollo humano y cristiano. En ellos se imparten programas de salud, higiene, nutrición, relaciones humanas entre musulmanes y cristianos, etc. También se usan para la formación cristiana de líderes de la comunidad. Aquí funcionan las clínicas con varias enfermeras dedicadas, en su


Padre Bernardo Blanco

En 1976 fue expulsado por el gobierno de Macias Nguema de Guinea Ecuatorial, después de 22 años de vida misionera allí. Más tarde, fue destinado a las misiones claretianas de Filipinas, donde llegó el 25 de febrero de 1977. Después de su secuestro y fuga, desde 1993 no puede volver a su actividad misionera en la isla de Basilan. Por esta razón, su trabajo se centra ahora en la formación de jóvenes seminaristas claretianos. "Les acompañamos para desarrollar su personalidad, despertar su sensibilidad por los más pobres, abrirles al diálogo con las diferentes culturas y tradiciones religiosas, para que pronto puedan caminar como agentes de justicia, paz y reconciliación".

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