Boletín Nº 146
enero / febrero / marzo 2002

Sumario

VIAJES

Belén Marín

Es Coordinadora de Sudeste Asiático, dentro del Departamento de Asia en el Área de Proyectos de Manos Unidas. Viajó a Filipinas, junto a Ana Cárcamo, del mismo departamento, en septiembre de 2001.

Filipinas es un archipiélago situado en el sudeste asiático y formado por siete mil islas, de las cuales Luzón y Mindanao son las más importantes. Tiene actualmente una población total de 77 millones de habitantes y el 80% vive en situación de pobreza (de ellos, un 35% con menos de 200 ptas./día). La religión predominante es la católica, practicada por un 83% de la población. Los musulmanes constituyen un 5% y se encuentran asentados mayoritariamente en Mindanao, donde existe un conflicto armado que desde 1972 enfrenta a las comunidades musulmanas y cristianas. Este país, considerado el tercer mayor mercado del sudeste asiático, ha experimentado en la última década un gran desarrollo del sector industrial y de servicios en detrimento del agrario. En la actualidad, el PIB se compone en un 20% por el sector agrícola, 36% sector industrial y 47% sector servicios, circunstancia que resulta preocupante cuando alrededor del 60% de la población está empleada en la agricultura.
La pobreza estructural y los conflictos internos son los mayores problemas a los que se enfrenta actualmente el recién estrenado gobierno de Gloria Arroyo. En Filipinas, como en muchos otros países en desarrollo, se está produciendo un proceso de emigración masiva del campo a la ciudad.
Este proceso tiene sus orígenes en el deterioro del sector agrícola como medio de vida, que se deriva de un sistema injusto de reparto de tierras, del proceso de deforestación alimentado por una industrialización agresiva, de la falta de acceso al crédito en condiciones justas y del deficiente acceso a la comercialización de la producción. Todo ello ha provocado una reducción de los ingresos familiares, que resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas de alimentación, alojamiento, atención sanitaria y educación.
La población rural de baja cualificación abandona el campo con la esperanza de encontrar una mejora para sus condiciones de vida. Pero al carecer de la preparación necesaria para acceder a la oferta laboral existente, derivada de la industrialización, sólo puede acceder a trabajos temporales, de baja cualificación y remuneración, y en condiciones laborales abusivas.
Las ciudades de destino de la emigración son principalmente Manila en Luzón, Cebú en Visayas y Zamboanga en Mindanao. Albergan asentamientos marginales que crecen a un ritmo cuatro veces superior al ritmo de la población nacional.
Durante el viaje realizado desde Manos Unidas, pudimos conocer más detenidamente la ciudad de Manila, que tiene una población total de 14 millones de habitantes, cuatro de los cuales se hacinan en asentamientos marginales o zonas squatters, llamadas así por carecer de la propiedad de la tierra en la que habitan. No

- 21 -


Anterior Página Boletín 146 Subir

Siguiente Página Boletín 146

Sumario