Boletín Nº 147
abril / mayo / junio 2002

Sumario

A FONDO
INFORME


Foto: Manos Unidas

El fenómeno de los refugiados es una realidad que afecta a más de 21 millones de seres humanos

Largas filas de ancianos, mujeres y niños caminan temerosos por carreteras que apenas son caminos esbozados entre piedras y vegetación. Sobre sus espaldas, sus hijos más pequeños llorando y las escasas pertenencias que han podido salvar. En los ojos, una mirada desesperada y muchas lágrimas.
Ésta es la escena que vemos en televisión, desgraciadamente cada vez con más frecuencia, cuando se habla de refugiados y desplazados por los distintos conflictos que estallan en todo el mundo. El fenómeno de los refugiados es una realidad que afecta a más de 21 millones de seres humanos, que deben abandonarlo todo para salvar su vida, y que tiene mucha mayor incidencia en las zonas de conflicto de África.
La diferencia entre refugiados y desplazados es que, mientras los primeros son personas que han cruzado una frontera internacional para huir a otro país en busca de refugio, los segundos son personas obligadas a caminar, casi siempre sin rumbo cierto, dentro de sus propios países. Los unos y los otros pueden haber huido por razones similares, pero los refugiados están acogidos a la protección internacional proporcionada por la Convención sobre el Estatuto de Refugiados de 1951; los desplazados, en cambio, siguen sujetos a las leyes de su Estado que es probable que a veces sea el mismo perseguidor. El cálculo de personas en esta situación es aún más difícil que el de los refugiados, pero en situaciones de crisis, instituciones como ACNUR creen que pueden ser unos 20 ó 25 millones.
La Convención de Ginebra de 1951, al definir el término refugiado, describe sus derechos, incluyendo los conceptos de libertad de religión y de movimiento, el derecho a la educación, el derecho a documentación de viaje y el derecho a trabajar. Para obtener la condición de refugiado es fundamental que no puedan ser devueltos a su país de origen, donde temen ser perseguidos por motivos de etnia, religión, grupo social u opción política, por lo cual no quieren acogerse a la protección de la legislación de su país o retornar a él. Los gobiernos de acogida son los responsables de la protección de los refugiados, pero muchas veces los desplazamientos de poblaciones son tan grandes que no tienen capacidad de acogida para tanta gente y es necesaria la colaboración internacional.

- 13 -


Anterior Página Boletín 147 Subir

Siguiente Página Boletín 147

Sumario