Manos Unidas quiere construir y ser cauce de solidaridad. La solidaridad es la convicción íntima -necesariamente traducida en acciones -de que cada ser humano debe sentirse responsable de todos los demás.
Según la Sollicitudo Rei Socialis "la solidaridad no es un sentimiento superficial y vago por los males que sufren las personas cercanas y lejanas. Al contrario, es la determinación firme y perseverante de trabajar por el bien común, es decir, por el bien de todos y cada uno porque todos somos de verdad responsables de todos ". La solidaridad tiene su origen en la sensibilidad y se traduce en una manera de ver el mundo, de actuar, de ser instrumento de transformación. La solidaridad no es sólo un sentimiento, ni una reacción inmediata y superficial; la solidaridad, como categoría antropológica, implica todas las dimensiones del ser humano: lo sensible (la solidaridad nace por los sentidos, al ver la injusticia o al oír el sufrimiento injusto ); lo racional ( después uno comprende por qué las cosas son así y cómo pueden cambiarse) y la praxis (una actitud solidaria se traduce necesariamente en hechos y en cambios en los hábitos o conductas).
La solidaridad, tal y como la entendemos, es:
* Universal, en nuestro caso dirigida a los pueblos del Sur.
* Radical, en el sentido de que intenta atajar las causas de los males.
* Crítica y activa.
* Recíproca, en el que todos recibimos y damos.
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