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Manos Unidas realiza en España, y en ocasiones en el ámbito europeo, una tarea de educación para el desarrollo. La necesidad de este trabajo parte del reconocimiento de la responsabilidad del Norte en el subdesarrollo del Sur, del reconocimiento de la interdependencia como un elemento crucial en nuestro mundo, de la experiencia del trabajo en el campo de proyectos que muestra las posibilidades, pero también las limitaciones de éstos y de la constatación de la incidencia y el papel que debemos tener en nuestra sociedad.
Los objetivos fundamentales de la educación para el desarrollo son:
-Sensibilizar e informar a la opinión pública sobre la realidad de los pueblos del Sur, analizar las causas de su empobrecimiento e impulsar cambios en los valores, actitudes y conductas de los ciudadanos.
-La educación para el desarrollo pretende también denunciar e influir en los grupos de poder y las instituciones con el fin de impulsar cambios estructurales que promuevan la justicia. "Es vital que ejerzamos presiones sobre quienes tienen poder político en relación a los cambios que liberarán a los pobres de estas opresiones" (3).
La educación para el desarrollo es, por consiguiente, mucho más que información: se propone fomentar la participación, despertar la conciencia crítica, favorecer el cambio individual y social, entusiasmar... .Es una invitación a una forma distinta de ver el mundo y de situarse frente a él. |