| Un enemigo que no duerme - nº1 Las minas terrestres |
| UNA REFLEXIÓN BREVE PARA TOMAR CONCIENCIA | |
No
podemos negar que la utilización de minas antipersonales
tiene más efectos negativos que positivos. Sus
defensores citan entre estos últimos los referidos a la
estricta defensa militar en tiempo de guerra. Pero aún
así, los resultados que recientemente se vienen
sucediendo, cuestionan de manera alarmante la legitimidad
en el uso de este tipo de armamento: a) las víctimas civiles han aumentado de manera alarmante como resultado de los campos minados en Afganistán, Angola, Bosnia, Camboya, Somalia y muchas otras partes; b) las minas terrestres son utilizadas cada vez en mayor número e indiscriminadamente en las guerras civiles y en conflictos internos, no sólo por unidades del ejército regular sino también por guerrillas y movimientos insurgentes; e) cada vez existen porciones del planeta más extensas totalmente inservibles para ser labradas, habitadas o aprovechadas para otros fines, como consecuencia del imparable sembrado de minas y el casi imposible desminado, dificultado por la falta de mapas que indiquen los lugares donde han sido colocadas y el elevado coste humano y económico para llevar a cabo esta labor; d) en los últimos años se está generando una gran preocupación internacional con las consiguientes tensiones en torno a este tema, preocupación que se viene traduciendo en la celebración de convenciones, conferencias y reuniones entre diversos países ( la mayor parte productores o consumidores de minas) con el fin de regular legalmente su uso y limitarlo. |
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