La Tierra pertenece a todos sus habitantes, pero no
todos ellos tienen posibilidades reales de disfrutar de ella.
Existe un buen número de frases hechas que declaman el derecho
universal a cuantos bienes encierra, pero esos territorios
pertenecen a la retórica y los tópicos. La realidad es muy otra.
Las tres últimas campañas de sensibilización de Manos
Unidas han estado dedicadas a los temas del Jubileo. Después
de prestar nuestro apoyo a la condonación de las deudas y la
liberación de los esclavos actuales, centramos ahora nuestra
atención en la llamada bíblica a restituir las tierras.
El término que corresponde es, efectivamente, ‘restituir’,
puesto que si millones de personas se ven privadas de
ellas es porque les han sido conculcados derechos que les son
propios. Y tierras no sólo significa –aunque también- "terrenos
cultivables" o "espacios físicos"; el injusto reparto de las
tierras es así mismo símbolo y metáfora del de los bienes
todos del reino de este mundo.
El tema es hoy de enorme actualidad, como ponen de manifiesto los capítulos 1 y 2 del folleto. La distribución que
|
|