Así se escribe la historia - nº11
Comunicación y ciudadanía

Sumario

«Durante ese período no hubo capacidad ni voluntad de cuestionamientos al tratamiento informativo de lo latinoamericano. Resultaban excepcionales las críticas a las noticias que nos llegaban, o por la falta de ellas, de cuanto acontecía fuera de cada uno de nuestros países. Particularmente escasas, y a menudo distorsionadas, eran las que circulaban sobre los países de la subregión»

NUEVO ORDEN INFORMATIVO

Se calcula que alrededor del 90% de las noticias extranjeras que aparecen en los medios de comunicación proceden de las cuatro grandes agencias occidentales. El punto de vista, en consecuencia, es occidental y la selección de las noticias: un recuento elemental del contenido de cualquier periódico o informativo de radio o televisión nos da una idea bastante exacta de qué consideran importantes estas agencias. Compárese la diferente magnitud que debe tener un hecho para convertirse en noticia, según haya sucedido o afecte a un país europeo o a Estados Unidos, o bien a uno africano, por ejemplo.

El Movimiento de los No Alineados reclamó, en su 8ª conferencia celebrada en 1976 en Nairobi, un Nuevo Orden Informativo como requisito urgente e imprescindible para mejorar y democratizar las relaciones internacionales, proteger los intereses de los países más pobres y garantizar su participación en la toma de decisiones.

Una comisión recibió de la UNESCO el encargo de estudiar el asunto, estudio que dio como fruto el conocido como Informe Sean McBride, nombre del presidente de la comisión, publicado en España con el título de Un solo mundo, voces múltiples. Este documento, asumido por la UNESCO, denuncia el control ejercido por la transnacionales sobre los medios de comunicación, en la práctica un auténtico colonialismo; propone "sustituir la comunicación en sentido único por un intercambio de mensajes en todas direcciones y completar la comunicación vertical por la horizontal".

La sugerencia no agradó a las transnacionales de la información ni a los países en los que están radicadas. Bajo la bandera de la libertad informativa, estos países no sólo impidieron que el Informe McBride posara del papel a los hechos. Estados Unidos dejó de pagar sus cuotas a la UNESCO y amenazó incluso con abandonar este organismo. De momento, un orden más democrático y participativo de las comunicaciones sigue pendiente.

- 10 -

Página anterior Folleto 11 Subir

Página siguiente Folleto 11

Sumario