I. Lo acaecido en tiempos del Imperio de Roma lo conocemos por los romanos.
II. Lo que no sale en los periódicos también sucede y parte de lo que ha sucedido no sale nunca.
III. No confundir la opinión pública con la periodística. La opinión pública probablemente no existe; si existiera, no podríamos conocerla; si la conociéramos, no tendríamos por qué compartirla.
IV. Para juzgar grandes acontecimientos o a importantes personajes te alejarás en el espacio -miles de kilómetros- y en el tiempo -décadas y, si hace falta, siglos-
V. Leerás de cabo a rabo los reportajes internacionales sobre países que no estén de moda.
VI. No te creerás que el honor nacional o local está en juego en partidos de fútbol, finales de tenis, carreras ciclistas y otras muestras de habilidad deportiva.
VII. Las páginas de sucesos recogen siempre conductas humanas invariables a lo largo de los siglos, sólo que antes ocurrían con mayor frecuencia relativa.
VIII. La noticia más indignante es la que lleva faltas de ortografía.
IX. No te dejarás impresionar por el tamaño de la letra.
X. Si tienes tiempo para reflexionar, dedicarás todo tu esfuerzo a los asuntos que suscitan unanimidad.
Estos diez mandamientos se resumen en uno: no comulgarás con ruedas de molino.
José Mª Tortosa
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