Como ya se ha indicado, el funcionamiento de los mercados tiene efectos más allá de quienes toman decisiones en este ámbito, repercutiendo en los sectores más vulnerables, con menos recursos económicos y menos poder de decisión. Este problema se combina con la falta de recursos para prevenir estos efectos, y para promover el desarrollo en general. Son dos problemas interrelacionados, a los que se puede buscar una solución conjunta.
1. LOS EFECTOS DRAMÁTICOS DE
LA ESPECULACIÓN FINANCIERA
Para poder tasar las transacciones mundiales, el valor de la moneda de un país está relacionado con el valor de las monedas de los otros países mediante el cambio de divisas según un mecanismo específico. Los diferentes tipos de cambio se reducen básicamente a dos: fijo y flotante/variable.
En los sistemas de cambio variable, el valor de la moneda local respecto a otras monedas puede cambiar, más o menos libremente, según la oferta y la demanda que haya de esa moneda, que en esencia está determinada por los llamados cambios "fundamentales" ocultos, como las actuaciones políticas y macroeconómicas del país.
Debido a la magnitud de la volatilidad en un sistema monetario variable, un gran número de países se adhieren a un sistema monetario fijo, bien en el ámbito regional, como el Sistema Monetario Europeo (SME), donde sólo pueden variar los tipos de cambio dentro de márgenes muy pequeños (que culminó con el sistema monetario único en 1999), o de forma unilateral, cuando la moneda del país está de alguna manera ligada a una relación fija (paridad) que se calcula según una moneda "patrón", como el dólar. En un sistema fijo, el cambio monetario es estable hasta que la paridad de la moneda no puede soportarlo, y entonces se cambia a otro sistema de paridad diferente (por "devaluación" o por "revaluación"), o se hace flotante. |
los efectos del funcionamiento de los mercados llega a quienes no toman decisiones en ese ámbito |