El título de esta publicación no deja lugar a dudas. No hablaremos de pluralismo filosófico, político, ideológico y ético, sino de pluralismo dentro del Hecho Religioso. Son muchas y muy diversas las expresiones históricas de la religiosidad del ser humano. La simultánea presencia de grandes tradiciones religiosas en un continente y en una nación, no siempre fue fuente de enriquecimiento mutuo, de armonía y felicidad para sus pueblos. Entonces, es obligado preguntar para qué sirve la creencia en la divinidad: ¿para separar o para unir; para matar o para defender la vida; para oprimir o ser fuente de liberación? Nuestro objetivo es indagar cuál es el papel de las religiones en el diálogo de las culturas, en qué medida son desencadenantes de conflictos y violencia, o promotoras de concordia y paz.
La religión ha sido en todas las épocas, como lo es en el momento actual, un elemento fundamental de cualquier sociedad y cultura: no hay sociedad sin religión, no hay cul- |
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