| ¿ Está vivo el espíritu de Asís ? - nº14 El diálogo interreligioso. |
II.- EL HOMBRE ES UN SER CREADOR DE EXPRESIONES RELIGIOSAS |
Desde siempre, el hombre se ha mostrado como un ser incansable en la búsqueda de palabras, gestos, signos, símbolos, objetos, lugares y personas que expresen su asombro ante lo inefable, lo innombrable, lo invisible, lo sobrenatural, en definitiva, sobre la divinidad, que luego llamará de distintas maneras. Pueden ser seres sobrenaturales (Dios, dioses, diosas, ángeles, demonios, Krishna); lugares sobrenaturales (cielo, infierno, Sinaí, Olimpo, Ganges, Fujiyama, Meca); fuerzas sobrenaturales (Espíritu Santo, Karma o ley hindú de la causa, Tao confuciano); entidades sobrenaturales (alma, reencarnaciones, transmigración, espíritu de los antepasados) (3). |
|||
Esta búsqueda creativa del hombre en su cita con la divinidad, obedece a muchos motivos, pero hay uno fundamental: el hombre necesita un principio de unidad o fundamento que dé consistencia a sus parcelas de certeza y seguridad vitales; necesita una fuente de luz que ilumine las zonas oscuras, desconocidas e inexplicables de la existencia, el mal, la muerte, la tensión entre el bien deseado y el mal devenido. Esta necesidad de fundamento y de luz es lo que hace pensar que el hombre es un ser religioso y, por tanto, creador de expresiones religiosas. O, como dijo San Agustín, el hombre tiene la tendencia a buscar, en lo más profundo, algo que le parezca definitivo e incuestionable. "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti". En la medida en que el hombre se atreve a hablar de Dios y a crear expresiones de su relación con Él, el hombre es creador de religión. |
el hombre |
||
1. ¿A QUÉ LLAMAMOS RELIGIÓN?
|
|||
|
- 7 - |
|||
|
|