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Una vez razonados todos los argumentos del problema, resulta difícil determinar por dónde hay que comenzar a actuar. Debe ser difícil porque, como afirma Alexander King, en el mundo hay demasiadas conferencias internacionales para pensar en la pobreza, pero no parece que sean demasiado eficaces, por cuanto tras cuarenta años de cientos y cientos de reuniones, el problema sigue estando ahí (34).
El proceso en cascada desde el pensamiento global hasta la actuación local constituye lo que en el mundo de la gestión se denomina "planificación estratégica" y "diseño de operaciones". Es decir, se trata de, una vez estudiado el problema global con técnicas de análisis estratégico, pasar a la acción aplicando técnicas de diseño y programación a nivel táctico y operativo. Además, ambas cosas han de ir unidas de modo secuencial. Primero, el enfoque estratégico, pero después su materialización en una programación que desciende hasta el nivel más bajo que es la tarea.
Lo que hemos hecho hasta ahora ha sido tratar de entender globalmente el problema y comprender cuáles son los condicionantes que van a limitar nuestra actuación, para lo que el enfoque sistémico es una interesante opción de ver la totalidad.
Pero cuando se trata de actuar, con independencia de las decisiones que a nivel político se puedan tomar, o una vez que la organización en cuestión tiene definido su marco estratégico y el ámbito de actuación, cada proyecto tiene que comenzar delimitando el marco de actuación y los condicionantes concretos internos y externos que puede haber. Una técnica buena y sencilla es el DAFO o análisis de Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Las fortalezas y debilidades son internas a la organización y al objetivo de la actuación que va a ser receptora del proyecto. Las amenazas y oportunidades son externas, del entorno tanto cercano como lejano.
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el proceso en cascada se denomina "planificación estratégica" y "diseño de operaciones" |