| Un triángulo muy
viciado - nº2 Consumo, pobreza y deterioro ambiental |
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se moderaran un poco, y que los esfuerzos por alentar fuentes de energía alternativas resultaran más eficaces. En España, más de la cuarta parte del consumo de energía corresponde a las viviendas (12,2%) y al uso de los vehículos privados (15%) Ello supone cada año la carga de 340 petroleros de 50.000 toneladas cada uno. Es decir, no sólo un considerable derroche de un bien agotable sino un riesgo evidente de accidentes marítimos. Tenemos influencia indirecta sobre el gasto energético de la industria, a través del consumo, pero el uso doméstico de la energía y el de los vehículos privados está bastante directamente en nuestras manos. y hay una sencilla forma de controlarlo: comparar los gastos de cada mes con el del mismo mes del año anterior. Hay buenas obras cuya recompensa se recibe en esta vida, en forma de, por ejemplo, unos recibos de la compañía eléctrica más modestos. |
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¿QUÉ NOS AMENAZA? |
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La seguridad se ha venido midiendo tradicionalmente en términos milita- res, sin referencia a la vida cotidiana de las personas, de modo que, en nombre de la llamada "seguridad nacional", se ha llegado a atentar no pocas veces contra la seguridad real y el bienestar de los
individuos- Teniendo en cuenta factores como los derechos humanos (incluidos los de comer y respirar), la integración social, la protección ecológica,
etc., crece el número de los adeptos al concepto de "seguridad humana
" Las tres grandes amenazas que hacen tambalearse nuestra seguridad son los efectos del deterioro ecológico, la repercusión de las desigualdades sociales y los peligros de un armamentismo que crece por caminos legales e ilegales. Como puede verse, las tres tienen que ver con dos vértices del triángulo vicioso. También el armamentismo, porque a los nefastos efectos que sobre el medio y las poblaciones pobres tiene hay que añadir las escandalosas inversiones que esta carrera exige, fondos que bien podrían ser invertidos en otros apartados con repercusiones más benéficas y reales en la vida cotidiana de las personas. Los gastos mili- tares mundiales ascienden cada año a 800.000 millones de dólares USA. Bien dice Mafalda que los gastos militares y la pobreza de la mayoría de la humanidad son dos barbaridades. |
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