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l. Ya en los comienzos de los años 80, los grupos transnacionales originados en los países ricos controlaban un tercio de la población mundial y el 70% del comercio mundial. La emergencia del "estancamiento con inflación", y la consiguiente reducción de las tasas de lucros, exacerbadas por las altas tasas de intereses y la profunda recesión del inicio de la década, llevaron a un número creciente de empresas en las economías ricas, sobre todo en EE UU, a transferir actividades a los países en desarrollo, mirando de aumentar su competitividad e incrementar su margen de beneficios mediante la reducción de los costes laborales. Pero, presionados por el proteccionismo en los países ricos contra las importaciones del hemisferio sur, muchos grupos buscaron oportunidades de inversión y aumento de su presencia en los mercados de los EE UU y de Europa. |
LA IMPORTANCIA DEL PUNTO DE VISTA |
Desde 1990, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) viene elaborando y publicando sus Informes sobre Desarrollo Humano, que han supuesto un cambio notable en los procedimientos de medir el desarrollo y el bienestar y sus reversos, la pobreza y la injusticia, y, como consecuencia, de percibir la realidad. Durante años, el baremo era el Producto Interior Bruto (PIB), con criterios claramente economicistas. Aunque no es la perfección, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) tiene en cuenta factores de bienestar como salud, educación y esperanza de vida, que tiene mucho más que ver con la vida de la gente que las macrocifras del PIB. |
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