
Algunos estudios indican que las migraciones conducen al 40% o el 60% del crecimiento anual de la población urbana. La emigración es evidente en países que atraviesan una rápida industrialización, como en el sureste asiático. En otras regiones donde el cambio de población ya ha ocurrido -América Latina, Europa, América del Norte- la incidencia es menor.
La migración hacia países fronterizos se ve estimulada por la eliminación de las barreras económicas. La migración hacia el norte, desde América Central hacia México y desde México hacia los Estados Unidos, crece a cada año. La quinta parte de la población de El Salvador abandonó el país durante la guerra civil de la década pasada.
Aunque muchos inmigrantes trabajan en el sector informal, con bajos sueldos y poca seguridad, las encuestas sugieren que el traslado a la ciudad de hecho mejora su situación. Una investigación en Nueva Delhi reveló que los migrantes pobres del campo obtenían ingresos que más que duplicaban lo que podían ganar en la aldea.
Simultáneamente, la relativa concentración de los pobres en pueblos y ciudades está en aumento. Naciones Unidas estima que para el año 2000 la mitad de la población más pobre del mundo, o sea 420 millones de personas, vivirá en asentamientos urbanos.
|