Cuando hoy hablamos de pobreza no nos referimos a lo mismo que hace unos años; es obvio que el concepto ha cambiado. ¿Qué entendemos hoy por pobreza? Aunque es difícil poder realizar una definición, es necesaria una referencia precisa. Tomemos como punto de partida la realizada por el Consejo de Ministros de la CEE en la Decisión que regula los programas europeos contra la pobreza:
"A los efectos de esta Decisión, se entiende que la expresión 'pobre' se refiere a aquellas personas, familias y grupos de personas cuyos recursos (materiales, culturales y sociales) son tan limitados que les excluyen del mínimo nivel de vida aceptable en los Estados Miembros en los que viven".
Merece la pena destacar los elementos recogidos en la misma:
1.- categoría social: personas, familias y grupos cuyas condiciones de vida consideramos de forma multidimensional, incluyendo los bienes básicos también de tipo social y cultural;
2.- relativa a la distribución de los recursos, y por ello hace relación a la estructura de acceso y asignación de los mismos;
3.- excluyente: la categorización de la pobreza como 'situación social' no se resume únicamente en la carencia como categoría estática, sino que traduce una 'situación social' dinámica que da de sí una situación de expulsión al margen, no de inclusión social;
4.- de un modo de vida aceptable: es una situación social que se confronta con lo que en nuestras sociedades hemos consensuado como aceptable, que no es otra cosa que los derechos económicos y sociales y las 'condiciones' de su ejercicio, que en la sociedad en que vivimos hemos reconocido como los mínimos de ciudadanía.
Veamos lo que implica esta toma de posición ante la pobreza:
1.- El concepto de pobreza ha alcanzado rango de ciudadanía europea, pues su referencia es el pleno ejercicio de los derechos económicos y sociales
y no la pura situación de subsistencia; al mismo tiempo, la pobreza sigue en relación con la desigual distribución de los bienes, pues en una sociedad de abundancia hay ciudadanos que quedan al margen del acceso a los mismos (mientras otros sobreabundan). Por esto cuesta aceptar los números de la pobreza, porque es difícil asumir que en una sociedad como la nuestra exista una gran cantidad de población que se encuentra en 'infra ejercicio' de los derechos básicos, que es lo que conforma el núcleo central de la pobreza. Lo que acaba exigiendo aceptar que la pobreza es un fenómeno estructural.
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