
El mundo nunca había acumulado tanta riqueza y, sin embargo, nunca había estado tan desigualmente repartida. Así lo constata el último informe del World Inequality Lab, un estudio en el que han participado 200 investigadores y que han pilotado los economistas Ricardo Goméz Carrera, Thomas Piketty, Lucas Chancel y Rowaida Moshrif. Entre sus conclusiones, destaca la brecha existente en el reparto de la riqueza a nivel global: el 10 % de la población mundial concentra el 75 % del patrimonio mundial y capta el 53 % de los ingresos totales.
Esta desigualdad no es accidental ni inevitable, sino que es el resultado de decisiones políticas y modelos económicos que dejan a millones de personas fuera. Tampoco puede separarse de la cuestión climática, pues sus efectos se concentran con especial dureza en África, Oriente Próximo y América Latina.
Precisamente en esas regiones, donde el acceso a derechos básicos como la educación, la salud o una vida digna sigue siendo una lucha diaria, es donde Manos Unidas impulsa proyectos de cooperación en colaboración con sus socios locales.
Este especial de cierre de año se sitúa en ese contexto. A partir de los tres Informes a Fondo publicados en 2025, abordamos algunas de las grandes preguntas que atraviesan nuestro tiempo:
Estas cuestiones remiten a una misma convicción: la prosperidad solo es auténtica cuando se comparte. Así lo expresa nuestra campaña 2025, «Compartir es nuestra mayor riqueza», que nos invita a mirar más allá de la acumulación material y a reconocer que el bienestar propio está inseparablemente ligado al bienestar colectivo.
Porque en un mundo profundamente interdependiente, compartir no es solo un gesto solidario: es una urgencia ética, social y política. Y también una esperanza real para construir un futuro donde nadie quede fuera.