
“Declara la GERRA al HAMBRE.” Construyendo la Paz
“Manos Unidas” es una Asociación Pública de fieles, de la Iglesia Católica española, cuya finalidad es la lucha contra el hambre en el mundo y de las causas que la provocan. Las primeras mujeres de esta Asociación eran conscientes del hambre de pan, de cultura, y, sobre todo, del hambre de Dios que hay en nuestro mundo, y se pusieron manos a la obra, para intentar remediarlo. Actualmente, Manos Unidas subvenciona centenares de proyectos de desarrollo en todo el mundo, que benefician a millones de personas.
El Lema de la Campaña de este año es: “Declara la guerra al hambre”. En un mundo como el nuestro, lacerado por las guerras, la guerra contra el hambre debería ser la única permitida. La lucha contra el hambre no se libra con las armas, sino con la caridad fraterna. El Papa Benedicto XVI decía que “combatir la pobreza es construir la paz”. El Concilio Vaticano II afirma que el ser humano no conseguirá construir un mundo más justo para todos los hombres, en todos los lugares de la tierra, a no ser que todos, con espíritu renovado, se conviertan a la verdad de la paz. En consecuencia, hay de tener presente que la paz no puede reducirse a la simple ausencia de conflictos armados, sino que debe entenderse como el fruto de un orden asignado a la sociedad humana por el Creador y que el ser humano ha de llevarlo a cabo (cfr. GS 77).
Durante este cuarto año del quinquenio (2023-2027), nuestra Diócesis de Alcalá de Henares se compromete con varios proyectos, entre los cuales me gustaría subrayar el de “fortalecer la seguridad alimentaria y los medios de vida de las mujeres en Arunachal Pradesh (India)”, con un importe total de 56.125 €. El proyecto está localizado en la parte nordeste de la India, en una zona rural de difícil acceso y con una población mayoritariamente tribal. El objetivo de este proyecto es mejorar las condiciones económicas y reducir la migración insegura de las mujeres de las aldeas que afecta, especialmente a las mujeres jóvenes, que sufren explotación laboral, tráfico sexual y desapariciones. Se pretende generar seguridad alimentaria y medios de vida alternativos, así como apoyo social, por medio de formación agraria, para una producción agropecuaria responsable. De esta manera, se creará más estabilidad y seguridad para estas personas, en su propria tierra, de manera que no necesiten emigrar a otros países.
Animo a toda la comunidad diocesana de Alcalá de Henares a ser generosos con Manos Unidas. La Madre Teresa de Calcuta decía: “lo que hacemos es solo una gota en el océano, pero el océano sería menos si le faltara una gota”. Con nuestra ayuda, puede haber una gota menos en el océano del hambre de pan y del hambre de Dios. Finalmente, quiero agradecer de todo corazón el trabajo y la dedicación de todos los voluntarios y bienhechores de Manos Unidas ¡Dios os pague vuestra generosidad!
Recibid un saludo fraterno y mi bendición,
+ Antonio Prieto Lucena, obispo de Alcalá de Henares.