Coincidiendo con la Jornada Mundial por el Trabajo decente (7-oct) y bajo el lema. “Trabajo decente un derecho, no un privilegio”, HOAC, Cáritas, Manos Unidas y AC+, convocaron a los fieles a una eucaristía en la parroquia de San José de Alcalá de Henares. Dicha eucaristía estuvo presidida por el obispo complutense D. Antonio Prieto Lucena.
La Iglesia católica, en este año del jubileo de la esperanza, reclama el derecho a un trabajo y a condiciones laborales dignas, poniendo especial foco en las personas trabajadores migrantes cuyo trabajo sigue marcado por la precariedad y el escaso reconocimiento social.
Monseñor Antonio Prieto resaltó en su homilía que un trabajo decente es condición necesaria para proteger el matrimonio y la familia, y repasó los principales problemas a que se enfrentan los trabajadores en la actualidad: falta de trabajo para los jóvenes, salarios insuficientes para mantener una vida digna y una familia, entornos de trabajo seguros y saludables, respeto a los horarios y al descanso, así como igualdad de trato sin discriminaciones de género, origen o situación administrativa.