En la XIII edición de las 24 Horas para iluminar el mundo, nos unimos una vez más para encender una llama que no se apaga: la luz que compartimos cuando decidimos mirar al otro con compasión.
En un mundo donde abundan las sombras del egoísmo, la desigualdad y la indiferencia, hoy elegimos encender juntos la luz del encuentro.
Encender una vela puede parecer un gesto pequeño, pero cuando miles de llamas se unen, el resplandor puede transformar la noche.
Esa luz que compartimos nos recuerda que ninguna oscuridad es definitiva y que cada gesto de solidaridad tiene el poder de abrir caminos de esperanza.
Compartir la luz es abrir el corazón. Es reconocer que lo que tenemos -tiempo, ternura, escucha, recursos- se multiplica cuando se da.
Es comprender que nadie se ilumina solo: que la luz crece cuando pasa de mano en mano, de mirada en mirada, de vida en vida.
El 8 y 9 de noviembre es el momento de que todo el mundo suba sus fotos a su perfil de las redes sociales con el hashtag correspondiente #ComparteTUluz+LOCALIDAD+2025. Iluminemos el mundo y pongamos nuestro granito de arena comenzando por nuestra localidad. Solo tienes que subir a tus redes sociales una foto con una vela, también puedes hacértela con la luz del móvil. Cada gesto cuenta. Porque compartir es nuestra mayor riqueza, comparte tu luz.