El apasionarse por la justicia, desde Manos Unidas, no se circunscribe al segundo Domingo de febrero para el voluntariado y amigos de Manos Unidas en la diócesis de Córdoba, pues en los días sucesivos a la inauguración de la Campaña LXVII, se han ido sucediendo numerosas actividades de sensibilización y recaudación de fondos, destinados todas ellas a los proyectos de desarrollo que la Delegación cordobesa asume durante la presente Campaña.
Muestra de ello vemos como han continuado los testimonios de voluntarias en los CEIP Los Califas y Pedro Barbudo. También por medio de encuentros solidarios donde la gastronomía y la diversión, para los más pequeños han adquirido especial protagonismo. Tal es el caso de las "Tortillas solidarias" en la parroquia Ntra. Señora de Linares, precedido del testimonio de la Hermana de La Inmaculada Concepción, Carmen Fenoy, misionera, el pasado 15 de febrero. Ese mismo día, unas "Migas solidarias" se ofrecieron en la Parroquia Ntra. Sra. de la Esperanza. Ambos encuentros contaron con numerosos asistentes.
El misionero Fray José Carlos Sillero OCD, compartió su testimonio en la parroquia Santa Marina de Aguas Santas, en ella, el Domingo 21, la Hermandad de Jesús Resucitado, ubicada en ella, organizó una comida solidaria a beneficio de Manos Unidas.
Con una especial afluencia de público culminó la Cena del Hambre en dos localidades de la Subbética cordobesa: Rute, el 12 de febrero y Priego de Córdoba, el 21 del mismo mes, cuya asistencia en ambas ha superado los doscientos asistentes. También se han celebrado meriendas solidarias en las parroquias de Santa Teresa y Santa Cecilia durante estos días. En la parroquia de San Andrés en Córdoba capital, se celebró la Cena del Hambre el 21 de febrero y en la parroquia omónima de la localidad de Adamuz, el Domingo 22, un Arroz Solidario y yincana infantil. Contar con las empresas patrocinadoras, que contribuyan a la consecución del evento solidario es fundamental, pero también supone un esfuerzo previo establecer lazos, por parte de las responsables de Manos Unidas, para ver cumplidos estos proyectos de sensibilización que tanta presencia adquieren en la sociedad.
El pueblo de Adamuz sufrió en sus proximidades, hace un mes, el trágico accidente ferroviario en el que perdieron la vida cuarenta y seis personas, los vecinos demostraron entonces toda su entrega y afecto por las víctimas y nuevamente han querido entregar todas sus energías y afecto en este encuentro solidario organizado por las voluntarias de Manos Unidas en esta localidad.
Gracias a las mujeres y hombres de Manos Unidas, voluntarios y amigos cordobes de la Organización que, sintiendo la necesidad de nuestros hermanos, se ponen en marcha y toda su con creatividad y trabajo cooperativo,¡ y hacen posible el camino hacia un mundo fraterno y sin ningún tipo de hambre.