A pesar de haber pasado más de un mes del inicio de la Campaña LXVII de Manos Unidas, las actividades de sensibilización se mantienen muy vivas en Córdoba y provincia, prueba de ello es este pasado fin de semana, ecuador del mes de marzo, en el que se han dado cita numerosas voluntarias y voluntarios para poner en marcha distintas actividades que mueven el corazón hacia los más empobrecidos de la tierra interpelándonos.
En el norte de la provincia, las voluntarias de la localidad de Hinojosa del Duque, celebraron la Cena del Hambre acompañados del misionero espiritano Pepe Aguilar, cuya labor de servicio se ha desarrollado en Tanzania, siendo gran conocedor de los proyectos de desarrollo de nuestra Organzación con los que ha contado en variadas ocasiones. La respuesta y participación de los hinojoseños cubrió las espectativas de las organizadoras que con tanto esmero prepararon este evento.
En Córdoba, la Parroquia de Santa Rafaela María contó igualmente con su Cena del Hambre en la que Victoria Ortega, voluntaria de la Organización, que ha visitado los proyectos de desarrollo en Perú, comparió su experiencia con los feligreses, seguidamente se participó de la austera cena gracias también a la donación de empresas como la Panadería Artesana de Villarrubia y Sunaran, de naranjas en Palma del Río.
Asimismo el pasado trece de marzo, en Bujalance, quedó pequeño el Restaurante Casa Patricio para albergar a los ciento setenta vecinos que deseaban participar en su ya tradicional Cena del Hambre cuyo local es cedido, como cada año, por su propietario, contando también, de forma solidaria, con la aportación de empresas bujalanceñas.
Las energías y buen hacer de sus organizadoras, voluntarias de Manos Unidas en diferentes puntos de nuestra diócesis y la numerosa participación en cada uno de estos eventos, nos muestra una presencia de Manos Unidas viva e ilusionanate en Córdoba. Gracias a todos por hacerlo posible.