“Cuando todo parezca pesado, cuando parezca que se nos viene el mundo encima, abracen su Cruz, abrácenlo a Él” (Papa Francisco). El 3 de mayo, las delegaciones de Manos Unidas de Aragón y La Rioja nos unimos en torno a la Cruz, como Peregrinos de Esperanza en este Año Jubilar. Es Pascua, tiempo de gozo, perdón y entrega. Tiempo para compartir nuestro compromiso, oración y esperanza con quienes más lo necesitan. La Cruz que abrazamos no es símbolo de muerte, sino de Amor y Salvación. Que sea nuestra ancla en los tiempos difíciles. Recordamos con gratitud al Papa Francisco, voz de los más vulnerables, y oramos por nuestro Papa León XIV, para que siga guiándonos por el camino de la fraternidad y la paz.
¡Seamos luz y esperanza en el mundo!