El trabajo de nuestra organización va a girar este año sobre un reto muy presente en nuestro mundo de hoy: la paz. “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz” dijo ya Pablo VI 1967. En un mundo donde las cifras del hambre siguen creciendo en silencio, es imposible poder hablar de paz. Esta lacra se cobra la vida de miles de seres humanos sin hacer ruido y sin ocupar portadas. Se trata de una forma de violencia que arrasa el futuro de los más desfavorecidos.
Manos Unidas volverá a alzar la voz contra el hambre y la desigualdad con el lanzamiento de su campaña anual, una que este año alcanza su edición número 67. “Declarar la guerra al hambre.

Este año contamos con la colaboración del misionero Serafín Suarez Hidalgo, de raíces en Hornachos (Badajoz), España. De 58 años, se ordenó sacerdote en 1.989, Desde el seminario Serafín, sintió la llamada a la misión anteriormente estuvo de diácono en Hornachos (Badajoz)y después estuvo desempeñando labores pastorales en san Vicente de Alcántara (Caceres)
En 1.992 hizo el curso de preparación, conociendo más a fondo la realidad de la misión y el lugar donde iba, además de estudiar el inglés, ya que Zimbabwe fue una colonia inglesa
El misionero Serafín Suárez Hidalgo, destacado por su labor en Zimbabue con el I.E.M.E. (Instituto Español de Misiones Extranjeras), al cual pertenece desde 1.992 Ha pasado gran parte de su vida trabajando en misiones en Zimbabue, 30 años, específicamente en Dandanda y Hwange.
A su llegada tuvo que aprender el lenguaje del lugar.
Su labor como misionero en Zimbabue desde 1994, trabajando en la construcción de misiones y labores pastorales. Misionero con un corazón abierto a los más pobres del lugar
Serafín nos dice que el misionero «tiene que llevar en sus manos, el pan de la palabra» (recogida la frase de la entrevista que le realizo el periodista Juan Aguilar)