Retiro de Adviento de los voluntarios de Manos Unidas en Valencia

15/12/2025

El Adviento es una ocasión especial para reflexionar y los voluntarios de Valencia de Manos Unidas reciben unas palabras del consiliario, Fernando Carrasco, que en esta ocasión acaba de ser nombrado.

Entre las palabras dijo que “el Adviento es un tiempo de esperanza activa. El profeta Isaías, en medio de un pueblo devastado, anuncia que Dios está cerca y que su presencia traerá justicia, curación y un nuevo comienzo. La imagen del “renuevo” que brota del tronco talado expresa la fidelidad de Dios incluso en contextos de destrucción. Los cristianos están llamados a mantener viva esta esperanza, no desde la queja, sino desde la confianza y la acción”.

Añadió que “En esta línea, Manos Unidas anima a encarnar esa esperanza mediante proyectos que devuelven la dignidad y abren oportunidades a quienes sufren las injusticias del mundo”.

Pero hay más en este tiempo de Adviento según nos recordó el consiliario Fernando Carrasco “es también un tiempo de alegría, la alegría que brota del encuentro personal con Jesús. El Papa Francisco recuerda que la experiencia de ser amados y transformados por Él ensancha la vida y la llena de sentido. Esta alegría no es superficial, sino fruto de una presencia que se acerca y renueva. Los voluntarios de Manos Unidas son presentados como cauces de esa alegría evangélica, pues su compromiso nace de la fe y del deseo de compartir a Cristo a través de su servicio a los más vulnerables”.

Otra de las dimensiones del Adviento, la conversión, nos la recordó el consiliario, a través de las palabras de Juan Bautista: “Esta conversión no es sólo interior, sino también social: implica enderezar caminos, combatir egoísmos y abrir espacio a la justicia. Manos Unidas, con su trabajo contra el hambre y la pobreza, es un signo concreto de esta conversión social, invitando a transformar estilos de vida y a actuar en favor del Reino”.

El compromiso, que tan bien expresan los voluntarios de Manos Unidas con sus acciones, es otra experiencia que debemos vivir en tiempo de Adviento, según nos ha explicado Carrasco: “invita a “descender” solidariamente a la realidad de quienes sufren, siguiendo el ejemplo de un Dios que se acerca y carga con lo nuestro. Se destaca la importancia de afinar la mirada para descubrir los signos del Reino en gestos de solidaridad, justicia y vida nueva presentes hoy en la sociedad. Manos Unidas encarna este compromiso acompañando procesos, defendiendo la dignidad y actuando allí donde la vida está amenazada.

¡Ven, Señor Jesús!” es el grito compartido con el que se culmina el adviento según nos ha recordado el consiliario: “Expresa tanto el deseo de la Iglesia como el clamor profundo de la humanidad. Celebrarlo exige escuchar los gritos del mundo y unirnos a ellos en solidaridad. Esta actitud transforma a las personas y las impulsa a trabajar por un mundo más humano”.

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