202 niños de Uganda ya tienen una escuela adecuada donde dar clase

Son 202 niños de entre 6 y 14 años que podrán asistir a clase en unas nuevas instalaciones. Su colegio estaba hecho de palos, tierra y paja y con el paso del tiempo, amenazaba ruina. Proceden de familias campesinas que trabajan en una agricultura de subsistencia y cuyos hijos tienen un alto nivel de analfabetismo. Manos Unidas ya había colaborado con esta escuela de primaria de la aldea de Karama, Uganda, en la construcción de la primera fase, que se componía de 4 aulas. Y ahora ha vuelto a colaborar en la construcción de 3 aulas más.

Estos niños tienen aulas nuevas para seguir estudiando.

La primera fase de esta escuela de primaria, las 4 primeras aulas, surgió por la necesidad de que los niños recibieran formación sin necesidad de caminar distancias de hasta 10 kilómetros entre los que tenían que atravesar incluso ríos peligrosos para llegar a la escuela más cercana.  Ahora, además de 3 aulas nuevas, cuentan con una sala de profesores, 10 letrinas (5 para chicos y 5 para chicas), un tanque de agua, lavabos (1 para chicos y otro para chicas), electricidad y los pupitres necesarios, que son 60 triples.

¿Dónde está Karama?

Se encuentra en la parroquia de Munteme, al oeste de Uganda, a unos 32 Km. de Hoima, una de las más rurales de la Diócesis. Tiene una población de unas 90.000 personas de las cuales el 40% son niños con menos de 15 años y hay altos índices de analfabetismo y enfermedades. La población proviene de diversas etnias y viven en pequeñas aldeas en construcciones semipermanentes o temporales. Más del 90% de sus habitantes se dedican a la agricultura de subsistencia, cultivando pequeños huertos de los que apenas sacan lo suficiente para sobrevivir. De media, cada hogar vive con menos de un dólar al día.

La aldea de Karama se sitúa en una zona montañosa rodeada de bosques tropicales que están siendo talados para uso agrícola del suelo, lo que conduce a la deforestación y erosión del suelo.

Hace años, los niños de la aldea tenían que recorrer hasta 10 kilómetros para llegar a la escuela más cercana, atravesando incluso caminos fangosos e intransitables, por lo que era muy difícil que los niños más pequeños pudieran acudir todos los días y nunca aprendían realmente ni a leer ni a escribir. En estas circunstancias y para poder ofrecer una vida mejor a sus hijos y evitar peligros, la población de Karama decidió fundar en tierras cedidas por la Diócesis, la Escuela Primaria de St. Anatoole Karama.

El proyecto beneficia directamente a 202 alumnos y 8 profesores que dispondrán de unas instalaciones adecuadas  

Protegidos de las lluvias y del sol

Debido a los escasos recursos de las familias, no fue posible construir aulas permanentes y durante casi 30 años la escuela ha funcionado en estructuras semipermanentes que, durante los dos períodos de lluvias abundantes que son normales en esta parte de Uganda, prácticamente no se podían utilizar. Para mejorar las condiciones de estudio, Manos Unidas ya ha colaborado en una primera fase de construcción de cuatro aulas en la escuela que actualmente acoge a 443 niños, pero son insuficientes debido a que muchos niños/as todavía tienen que permanecer en estructuras semipermeables en condiciones insalubres sin protección bajo la lluvia, el viento, tormentas y sol.

El socio local, la Escuela Primaria de St. Anatoole Karama, solicita de nuevo el apoyo de Manos Unidas para la construcción de un edificio con 3 aulas y una sala para los profesores, que permitirá completar las siete aulas necesarias para poder ofrecer a los alumnos de primaria formación en unas condiciones de estudio adecuadas.

La comunidad proporcionará algunos de los materiales básicos para la construcción de las aulas y de la compra de los pupitres necesarios para amueblar las 3 aulas. El total de la contribución local representa un 11% del presupuesto total. El proyecto beneficiará directamente a 202 alumnos y 8 profesores que van a poder estudiar y trabajar en unas instalaciones dignas e indirectamente a los demás alumnos de la escuela.  

Galería de imágenes: 
Niños de entre 6 y 14 años cuentan con 3 aulas nuevas para estudiar.
Seguir estudiando sin lluvias, sol o viento es desde luego un motivo de alegría para los pequeños.
Algunos de estos niños tenían que caminar hasta 10 kilómetros para ir a clase.

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