Al Jardín de la Casa Parroquial de la playa de Puebla de Farnals acudieron alrededor de 85 personas con el objetivo de aportar fondos para los proyectos de Manos Unidas. La cena del hambre consiste en tomar unos alimentos sencillos –pan con aceite- para solidarizarse con quienes pasan hambre cada día.
Tal y como acaba de publicar el Informe sobre Seguridad Alimentaria de Naciones Unidas, unos 673 millones de personas, el 8,2% de la población mundial, padeció hambre en 2024. Y hay alimentos para todos si hubiera una mejor distribución y no se desperdiciasen tantos alimentos: alrededor de un tercio de lo que se produce termina en la basura. África es el continente más castigado por el hambre.
Contaron con el sacerdote, el padre Gustavo, que dijo unas palabras y bendijo la mesa. Las compañeras de esta comarcal le agradecen mucho su apoyo en los preparativos y la difusión que hizo de la cena en las misas de las semanas anteriores.
Asistieron también dos representantes del Ayuntamiento, Gloria y Ferrán. Hay que agradecer al consistorio las facilidades que dio cediendo mesas, manteles, servilletas, vasos, aceite y sal. Para esta cena del hambre el horno facilitó las barras de pan y Consum el agua y zumos.
Además, las horchaterías Glasol y Pepe les dieron horchata y limón granizado que animaron el menú.
Para terminar tuvo lugar la rifa que pudo celebrarse gracias a la generosidad de los comercios de la playa: farmacia, restaurantes, peluquería…
Esta cena fue organizada por Loles Bruixola, con el apoyo de Pilar, Vicenta, Mª Jesús, Loli, Berta, Marisa y Ángela, ésta última hizo un resumen de las actividades y resultados de la Memoria 2024, y explicó el proyecto realizado en la India para dar un hogar y formación a mujeres y niñas prostituidas, con el fin de que puedan llevar una vida digna.
Gracias a todos los que han colaborado en esta cena solidaria.