Este fue el lema de la cena del hambre en Rafelbuñol, que ha reunido a más de 200 personas que pusieron su granito de arena para la campaña “Declara la guerra al hambre”.
Compartieron el menú habitual, pan con aceite, agua y una fruta, como símbolo de solidaridad con los que se acuestan muchos días con el estómago vacío.
El representante de esta comarcal, Paco González, se dirigió a los asistentes, para hablar del trabajo de nuestra ONG, que resumió en la frase mencionada “El pan se parte con las manos, se reparte con el corazón”. También se proyectó el vídeo y se habló del proyecto de referencia: “Acceso a la alfabetización de las mujeres en las zonas rurales de Livingstone”, Zambia.
Acudieron también el alcalde, Fran López y el párroco, Manuel Romero.
Cabe destacar la gran asistencia de jóvenes y niños que marcan el relevo generacional en esta localidad.
Agradecimiento al comercio local que colaboró en la cena del hambre y a todos los asistentes.